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Casi todo puede parecer sorprendente o épico cuando lo describe Brandon Sanderson. Ya se sabe que este escritor, seguido por una legión de lectores, mejora sus habilidades narrativas en las distancias largas, como se comprueba en este extenso y ameno volumen, tercero dentro de la saga de El Archivo de las Tormentas.

A principios del siglo XX, la península de Arabia estaba bajo el dominio nominal del Imperio Turco. El control real lo ejercían diversos reinos y tribus. Los más importantes eran la casa de Saud, al este, controlando Riad, y los hachemitas, controlando el oeste y las ciudades santas de La Meca y Medina, en el Hiyaz.

El cine de acción es, fundamentalmente, un riesgo contado en imágenes. El humor tiene la misma naturaleza. No olvidemos que, desde los tiempos en que Buster Keaton, Douglas Fairbanks o Harold Lloyd rodaron sus escenas más memorables, el peligro y la comicidad han estado unidos. ¿Y cuál es la clave para armonizarlos? Yo diría que la convicción necesaria para convertir una caída, una pelea o una ocurrencia chistosa en una exhibición de verdad y de talento.

El doctor Eldon Tyrell intentaba consolar al replicante Roy Batty en Blade Runner, dado que estaba a punto de cumplirse su fecha de caducidad como organismo vivo, con una frase ya célebre: “La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo. Y tú has brillado con mucha intensidad Roy.”

A medida que la inteligencia artificial va adueñándose del futuro, el desconcierto y las ilusiones se alternan en nuestras vidas. En cierto modo, es como si la ciencia-ficción se hubiera convertido en una promesa cumplida, a través de un despliegue casi infinito de posibilidades que hoy se hacen realidad.

“El ala para volar del murciélago y nuestra mano para agarrar son homólogas”; “La MCP [Muerte Celular Programada] ocurre en el organismo adulto para controlar la masa celular de algunos órganos como el hígado”.

Todos los seres vivos, desde bacterias hasta vertebrados, han estado en una constante disputa por seguir existiendo a pesar de las condiciones adversas que se presentan en el ambiente. Un caso en particular son las especies integrantes del orden Chelonia (tortugas), pues han persistido desde la extinción de los dinosaurios hasta el auge de los mamíferos; además de ser un grupo de los cuatro órdenes sobrevivientes de los reptiles, que aparecieron en la Tierra hace más de 200 millones de años, es decir, en el periodo Jurásico tardío.

En la profundidad del océano, entre arena que nadie ha pisado, habita un organismo que es difícil distinguir, un animal misterioso que cambia de forma. De un hueco emerge este extraño individuo y recorre con sigilo el fondo marino en busca de alimento. Ondula y asciende lentamente para lograr una mejor visión. Repentinamente detecta algo que lo hace parar: un tiburón; y en una fracción de segundo altera su forma, adquiriendo la de un animal espinado, de piel de otro color y un patrón rayado. El tiburón se detiene, se aleja y finalmente desaparece, tiene miedo de arriesgar su integridad.

"Hoy se cuida el corazón, se da, se le tiene en los labios, /se habla con él en la mano; es duro o tierno; / se quiere o se aborrece con todo el corazón / o con una parte de él; se tiene o no se tiene, / lo cual es inexplicable" (Henri de Parville).

La vida de Alexander Grothendieck estuvo dominada por la turbulencia y cambios radicales. Sin embargo, una característica constante fue que siempre siguió su propio camino, manteniéndose alejado de cualquier patrón ya establecido; y todo lo que hizo siempre fue con absoluta entrega.

La Ciénaga de Zapata, en Cuba, constituye el último reducto natural para el cocodrilo cubano (Crocodylus rhombifer), la especie de cocodrilo más amenazada del Nuevo Mundo. La hibridación con el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) no sólo amenaza su pureza genética sino que también puede provocar su extinción. El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) exhibe el esqueleto de un ejemplar de su colección histórica.

Fue el primer mineral codiciado por los antiguos buscadores de oro. La pirita está ligada al origen de la cultura humana. En Río Tinto (Huelva) se da una de las mayores concentraciones de pirita del mundo y en Navajún (La Rioja) se encuentran los mejores cristales cúbicos. El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) conserva una importante colección de piritas de los mejores yacimientos y en la exposición de Minerales se exhiben algunos de los ejemplares más bellos.

La caja para herborizar o vasculum era un elemento imprescindible en el equipo de los botánicos del siglo XIX. En concreto, ésta que conserva el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) tiene un gran valor histórico ya que es probable que fuera utilizada durante la Expedición Científica al Pacífico (1862-1865).

La seda de la mariposa nocturna Antheraea pernyi nos invita a descubrir sorprendentes detalles de la historia de la sericicultura en nuestro país. A partir de una caja entomológica que se exhibe en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), seguiremos el rastro del gusano de seda del roble hasta Mallorca y el asentamiento de la especie en la isla.

Uno de los mayores tesoros del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) son las muestras de azufre cristalizado de Conil de la Frontera (Cádiz) colectadas a finales del siglo XVIII. Los magníficos cristales de azufre que se exhiben son de una pureza extraordinaria y fueron piezas muy solicitadas por los museos y gabinetes de la época. En el Museo se conservan más de 60 ejemplares de azufre cristalizado. Algunos son realmente espectaculares y fueron expuestos en la Exposición Universal de París de 1867.

De las dos mil quinientas especies que custodia la colección de Ictiología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) hemos elegido a un pez marino procedente de Cuba y que pertenece a la colección del gran ictiólogo cubano Felipe Poey y Aloy (1799-1891). La colección de peces del Museo tiene un gran valor histórico como queda constancia en diferentes referencias documentales como el Catálogo del Gabinete de Pedro Franco Dávila que se imprimió en París en 1767. Sin embargo, actualmente no se conserva ninguno de los ejemplares descritos en dicho catálogo; el pez más antiguo es un sargo fechado en 1790.

Hasta mediados del siglo XIX el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) estuvo considerado como uno de los mejores de Europa, especialmente en el campo de la mineralogía. Sus colecciones históricas nos permiten retroceder en el tiempo y para guiarnos nadie mejor que el geólogo Javier García Guinea, profesor de investigación del CSIC, y gran conocedor de la colección de geología, de la que fue conservador durante una década.

Este magnífico tablero de piedras duras del siglo XVIII es un muestrario de los mármoles, alabastros y otras rocas más apreciados desde la Antigüedad hasta el período Barroco. Además, es testigo de la extraordinaria historia de la captura del Westmorland, un barco mercante británico cargado de obras de arte adquiridas por los jóvenes viajeros británicos en el Grand Tour. Puede verse en la Sala de Geología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC).

El Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) custodia una colección singular: la colección iconográfica van Berkhey. Esta colección de más de tres siglos de antigüedad refleja magníficamente una época en la que la ilustración científica era esencial para el florecimiento de la historia natural. También ha tenido un papel protagonista en un triste capítulo de la historia del Museo, aunque con final feliz.

La colección de preparaciones ornamentales de diatomeas de Ernesto Caballero y Bellido es la mejor de España y una de las más extensas del mundo. Esta colección del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) incluye 205 preparaciones microscópicas con 1.431 taxones, incluyendo diatomeas fósiles y actuales, así como distintos instrumentos para su montaje según la técnica descubierta por el autor.