Trestesauros500

¡Más superhéroes no! Lo sé, lo sé, ya nos saturan las adaptaciones de justicieros del tebeo “a imagen real” (lo digo con comillas, porque con tanto efecto digital uno ya no sabe cómo referirse a todo esto). El caso es que, de vez en cuando, todavía aparecen productos que quizá no le cambien la vida a nadie, y que acaso tampoco sean hitos del arte audiovisual, pero que resultan entretenimientos más que aceptables.

Las noticias falsas. Ese es el gran fervor de nuestro tiempo. No son nuevas, claro. Fíjense en esta portada de The Illustrated Police News, y más concretamente, en una de sus ilustraciones. Dos monos se enfrentan en un duelo y ambos caen fulminados al disparar sus armas.

Desde ahora ignoramos algo menos de la moderna música danesa en la persona de Vagn Holmboe (1909-1996), cuyo catálogo registra, especialmente, sinfonías, cuartetos y conciertos de cámara como los que integran el presente menú.

Dos cortes de este disco bastan para definir su esencia: "Amalgama" y un tema escondido que se llama "Upakatung", que viene a ser una muestra de esos frenéticos ritmos de la India, un país donde, lógicamente, podemos rastrear elementos del flamenco.

Así como el pianista italiano Arturo Benedetti Michelangeli (1920-1995) fue un intérprete empeñado en alcanzar la leyenda, Stefano Russomanno se empeña aquí en transformar esa enormidad del personaje en literatura. No es extraño, pues, que este libro sea recomendable tanto para los melómanos como para los lectores más sensibles.

La lista de logros de Alison Moyet habla por sí misma. Ha sido galardonada en los BRIT Awards, y cuenta con varios álbumes superventas, que llegaron a lo más alto de las listas de éxito. Pero a su periodo sabático de ocho años [tras el lanzamiento de Essex, en 1994] le siguió una etapa en la que descuidó sus antiguos niveles de calidad.

Cualquiera advierte en las operetas de Offenbach su capacidad para la parodia, una capacidad que sólo posee quien conoce bien la música en serio que se decide a parodiar. O sea que la parodia es seriedad al segundo grado.

Nadie vio venir a Robocop y mucho menos los mismos espectadores que acabarían convirtiéndolo en un éxito. La película se anunciaba en tráilers y anuncios como un violento film de serie B, una derivada fantacientífica del género de drama policiaco más sucio que floreció en los setenta y ochenta. Pero además de constituir un giro refrescante –y especialmente sangriento- respecto a lo habitual en ese tipo de películas, también resultó ser sorprendentemente divertida, inesperadamente satírica y mordaz. En definitiva, un ilustre miembro de esa reducida categoría que podría denominarse “basura inteligente”.

Historia de ciencia ficción con paradoja temporal que supuso una nueva colaboración entre Corben y el guionista Jan Strnad, con quien aquél ya había trabajado en diversas historias cortas así como en los álbumes Mundo mutante (1978) y Las mil y una noches (1978). Con ella intentaron resucitar el anteriormente malogrado proyecto de autoedición de Fantagor.

¿Necesitas que te diga de qué está hecho el Soylent Green? ¿Sí? Entonces aún te falta para considerarte a ti mismo un iniciado en el mundo del cine de ciencia ficción. Porque todo aquel que haya visto la última película de la clásica trilogía de este género que Charlton Heston protagonizó entre 1968 y 1973 (las otras dos fueron El Planeta de los Simios y El último hombre... vivo) quizá opine que esté algo trasnochada, que sea violentamente pesimista y no totalmente consistente desde el punto de vista lógico; pero igualmente convendrá en que las sólidas interpretaciones de Heston y un ya muy enfermo Edward G.Robinson y el memorable e inquietante final sostienen todo el argumento.

El sello Guerssen cuenta entre sus méritos el relanzamiento de aquellos álbumes que produjo en colonia el legendario Toby Robinson ["The Mad Twiddler"]. El más reciente es Pyramid (2018) en el que se incluye el corte de 33 minutos “Dawn Defender”.

En noviembre de 2014, el módulo Philae de la misión Rosetta se posó sobre el cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko. Gracias a ese logro científico, esta misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) vino a cumplir un viejo sueño de la ciencia-ficción: la posibilidad de que un artefacto espacial pudiera cabalgar sobre un cuerpo celeste.

Como ya se imaginan, este no es uno de esos títulos diseñados para elevar el alma con densas reflexiones filosóficas. Sanderson se dirige al público juvenil, pero evita caer en la desolación propia de las distopías, o en la superficialidad habitual de los productos elaborados por una cadena de montaje editorial.

¿Cómo verán los espectadores de dentro de cien años esas películas de Michael Bay que hoy atraen a millones de espectadores ansiosos por sumergirse en una ducha de efectos especiales y sonido atronador? Si queremos hacernos una idea, echemos la vista atrás, hasta 1929 por ejemplo. Ya entonces había productores dispuestos a cautivar a las salas de cine con los efectos visuales en detrimento de la historia. La isla misteriosa es un buen ejemplo.

En 1939, John Taine (seudónimo literario de Eric Temple Bell), escribía un editorial para el número de marzo de la revista pulp Startling Stories . En él sugería que la ciencia-ficción era una forma de introducir a la gente a la ciencia y, quizás, atraer a un público generalista hacia los misterios de aquélla. En otras palabras, endulzar un tema escasamente popular entre la mayor parte de la población.

Rita Braga es una cantante y compositora nacida en Lisboa, en 1985. Actualmente, reside en Londres, y Bird on the Moon (Lunadelia, 2018, CD), su segundo lanzamiento, es un álbum peculiar.

Es muy oportuno que el libro de Francisco García del Junco vaya en el sentido de una mejor defensa de nuestra historia. O por decirlo con otras palabras, de un mejor tratamiento de nuestro pasado, insistiendo en sus aciertos y en sus hazañas reales, y no en el repertorio de exageraciones y fantasías que conforman la leyenda negra.

El 27 de mayo de 1929 los reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia inauguraron el pabellón de Alemania en la Exposición Internacional de Barcelona. En la inauguración estaba su autor, el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, con sombrero de copa, chaqué y polainas.

La mejor cantaora de seguiriyas de la historia se llamó Ana Blanco Soto. Nació y murió en Jerez de la Frontera y el mundo la conoció con el sobrenombre de tía Anica La Piriñaca. A La Piriñaca, que abandonó el cante al contraer matrimonio, y que grabó su primer disco ya viuda, a los ochenta años, se le atribuye una de las frases más famosas del flamenco: “Cuando canto a gusto, me sabe la boca a sangre”.

El 17 de enero de 1803, un joven llamado George Forster fue condenado a la horca por asesinato en la prisión de Newgate en Londres. Después de la ejecución, como sucedía a menudo, su cuerpo fue llevado ceremoniosamente por toda la ciudad hasta el Royal College of Surgeons (Real Colegio de Cirujanos), donde se iba a diseccionar públicamente. Sin embargo, lo que realmente sucedió fue bastante más impactante que una simple disección. Forster iba a ser electrizado.