Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como Cuadernos Hispanoamericanos, Album Letras-Artes y Scherzo.

Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte). 

Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos.

Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.

En 2007, fundó junto a Javier Sánchez Ventero la revista Thesauro Cultural (TheCult.es), un medio situado en la frontera entre la cultura, las ciencias y las artes.

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Cuando su esposo falleció, la antropóloga Long Litt Woon vivió una etapa de duelo que, por esos azares que tiene el destino, se fue calmando a través de una afición recién descubierta: la micología.

¿Quién ganaría en una pelea entre inmortales? No es una pregunta que te hagas todos los días, lo sé. Y sin embargo, Russel Mulcahy logró que, a mediados de los ochenta, los espectadores de Highlander nos la formulásemos una y otra vez: primero en las salas de cine, y meses después, alquilando la cinta en el videoclub de turno.

"Astroboy", de Osamu Tezuka

El cómic y la televisión se pusieron de acuerdo para lanzar a la fama a Astroboy, ese robot infantil que, gracias a su encanto, llegó a convertirse en el autómata número uno de Japón a lo largo de varias décadas, por razones que pronto pasaré a revelar.

"Rip Kirby", de Alex Raymond

Leer estas viñetas de Alex Raymond evoca un pasado en blanco y negro. Ya saben lo que esto significa: tic-tac hasta los años cuarenta. Recuperamos así la elegancia, la sofisticación y la dureza de unos años en los que un detective podía vivir la Vida, con mayúscula, y al mismo tiempo, resolver crímenes aunque no contase con un solo testigo.

Para ser un buen guionista hay que ponerse límites. En el cine, los límites no sólo se refieren a lo que conviene narrar o no. También sirven para modular cada sorpresa y cada intriga, o por citar un ejemplo trivial, para decidir cómo el villano de turno consumará su anhelada venganza.

Riesgos, sacrificios, proximidad a la muerte... ¿Con qué fin? ¿Quizá para acostumbrarse al peligro y ser admirados por ello? No, sin duda. En realidad, esas tres condiciones ‒por mucho que ahora les sorprenda‒ también sirven para dedicarse a la ciencia.

Quiere la literatura ‒la moderna más que la antigua‒ que el ensayo, la memoria personal y la ficción se combinen. Esa indeterminación de géneros ha dado lugar a un mestizaje conceptual extraordinariamente grato, al que también se acoge este libro de Long Litt Woon.

"La amenaza hacker", de Deepak Daswani

Aunque jamás se haya visitado la Internet Oscura, todo el mundo podría decir qué temores o qué clase de curiosidad inspira. En todo caso, no hace falta descender hasta esas honduras para comprender que la red es un territorio azaroso, en el que los peligros nunca son una casualidad.

"Aves extraordinarias", de Mark Avery

El amante de las aves es aquel que convierte la silueta de un halcón o el canto de un mirlo en un motivo de felicidad. Es decir, en algo que le beneficiará a él mismo ‒por razones estéticas o científicas‒, pero que también se convierte en un síntoma del bienestar de su entorno.

Ya ha pasado más de medio siglo desde que Jean-Luc Godard rodó Al final de la escapada (À bout de souffle / Sin aliento), todo un mito de la modernidad que no sólo revolucionó el mundo del cine: también ha influido en la música pop e incluso en la fotografía de moda.

"Rossini y España", de Fernando Fraga

La principal enseñanza de este valioso ensayo es que Rossini exploró España y lo español tanto en su faceta creativa como en su vida personal. Con una inteligencia musical que aún sigue sorprendiéndonos, el músico descubrió ‒y describió‒ nuestro país desde la distancia, ayudado por toda una serie de figuras que Fernando Fraga reúne en este libro extraordinario.

En la escalera psicodélica que ha construido Panos Cosmatos no es fácil elegir un rellano. Si he de escoger, me quedo con la impresión que emerge en los títulos de crédito, animados por una canción de King Crimson. Esos planos iniciales me convencen de que esta película es un larguísimo videoclip de rock progresivo, con todos los tics y excesos de ese estilo musical.

En torno a 1920, el comentarista y filósofo Walter Lippmann nos advertía de un hecho que hoy se ha convertido en epidemia: “Las personas que han perdido la capacidad de comprender los hechos más substanciales de su entorno ‒escribía ‒ son víctimas irremediables de la propaganda. El curandero, el charlatán, el patriotero y el terrorista sólo pueden florecer allá donde se le priva a la audiencia de un acceso independiente a la información”.

De un tiempo a esta parte, la mirada de España sobre sí misma se va haciendo más problemática. Demasiadas veces, insistimos de forma frívola en la ausencia de una normalidad histórica, y por la vía fácil, recurrimos a prejuicios que nos llegan del exterior para canalizar viejas querellas. Después de todo, quizá nuestro país, aparte de buenos historiadores, también necesite un exorcista.