Vicente Díaz

Vicente Díaz

Periodista, crítico de cine y especialista en cultura pop. Es autor de diversos estudios en torno a géneros cinematográficos como el terror y el fantástico. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic, el folletín y la literatura pulp.

En muchas ocasiones, nos recomiendan o venden alguna película con la expresión “para amantes de las emociones fuertes”. ¿Y qué pasa en esos días en los que apetece ir al cine, pero no tener sobresaltos ni disgustos? Pues para esas ocasiones existen películas como Una cita en el parque, que es una pequeña comedia, agradable y ligera, para pasar un rato tranquilo, sin más.

Cómic fundamental en la ciencia-ficción festiva europea, Valérian y Laureline, obra del dibujante Jean-Claude Mézières y el guionista Pierre Christin, comenzó a publicarse a finales de los 60 e influyó en buena medida en la space-opera posterior, incluyendo La guerra de la galaxias (George Lucas, 1977) y El quinto elemento (1997).

Últimamente están llegando a las salas de cine varias películas que tratan sobre la heroica resistencia británica durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Casualidad? ¿Efectos secundarios del Brexit? Sea cual sea la razón, aquí tenemos un nuevo film centrado en una de las personalidades más relevantes de la historia de Gran Bretaña: el primer ministro Winston Churchill.

Se dice que el rey Arturo regresará de su merecido descanso en Avalón cuando Inglaterra más le necesite. Posiblemente lo haga ahora, para vengar la afrenta que ha perpetrado Guy Ritchie con esta espantosa película.

A veces, se nos olvida a los que escribimos sobre cine que los remakes se hacen, básicamente, para el público que desconoce la existencia de las películas originales en las que se basan.

Una película de clase media (no llega a ser serie B, pero tampoco es una superproducción) que se convierte en un homenaje a la clase media. Eso es Spider-Man: Homecoming. Bueno, eso y un inteligente ejercicio comercial.

Crítica: "Dunkerque" (Christopher Nolan, 2017)

¿Puede una derrota transformarse en una victoria? A veces sí, en especial si hablamos de los británicos, especialistas en usar la cabezonería y la desvergüenza para seguir adelante y triunfar en los momentos más desesperados.

Aunque todavía queda muchísimo por hacer, el mundo civilizado sigue acercándose poco a poco a la meta de la igualdad de género. Claro que, a veces, esta igualdad se aplica más a lo malo que a lo bueno. Explicación: las mujeres ya tienen el dudoso honor de ser también protagonistas de comedias escatológicas.

Un adolescente marginado descubre que ha sido elegido para acabar con la amenaza de una invasión extraterrestre. Regreso a Montauk no tiene ese argumento, pero sí otro igual de trillado, en esta ocasión no dentro del cine comercial más lerdo sino perteneciente a las películas inteligentes para adultos.

La Segunda Guerra Mundial, como su nombre indica, abarcó muchos escenarios, algunos más visitados en el cine que otros. La invasión de Noruega por parte de los nazis no es tan famosa como, pongamos, el Día D o Iwo Jima, pero no carece de interés, en especial en lo referente a la reacción del rey Haakon VII frente a las amenazas alemanas y la actitud del gobierno del país frente a ellas.

Más que Julio Verne o cualquier otro autor de su tiempo, fue el británico H.G. Wells quien definió la ciencia-ficción tal cual la conocemos hoy, con sus subgéneros y temáticas más recurrentes.

La trágica realidad ha ido acabando con esa imagen del terrorista profesional que todos teníamos en mente por culpa de la ficción. El Chacal o los asesinos de SPECTRA: sofisticadas máquinas de matar, maestros en el combate, la infiltración y el sabotaje. En la práctica, súper-agentes instruidos en cuerpos militares de élite.

Nacho Vigalondo es un director muy conocido en ciertos círculos, y goza de una considerable popularidad más allá de nuestras fronteras por sus películas ‒en especial, por Los cronocrímenes (2007)‒. Además, es toda una estrella en las redes sociales españolas. Pese a todo ello, su cine nunca ha funcionado bien en taquilla y sigue siendo un desconocido para el público general.

Crítica: "Cars 3" (Brian Fee, 2017)

Salvo en casos excepcionales (Kubo, Del revés), el cine estadounidense de animación no corre riesgos. Ante el mínimo éxito, la maquinaria de explotación se lanza a la fabricación de secuelas, spin-offs, derivaciones (¿cuántas parodias de superhéroes y supervillanos se estrenan en un año?) y, especialmente, merchandising.