Agalychnis lemur

Desde los tiempos de la conquista y los descubrimientos, los reinos tropicales siempre han estado avocados a los cambios, la destrucción y la fragmentación. Hay especies que ya desaparecieron, otras que hoy vemos desaparecer, y otras cuyo reencuentro constituye un hito inexplicable.

De forma sorprendente, pequeñas islas de vida se esconden y resisten el brusco asedio que nuestra especie ejerce en estos reinos. Costa Rica, uno de los pulmones del planeta, es uno de esos espacios que, aun con un futuro incierto, permite a nuestra imaginación viajar a tiempos de aventura en lugares primitivos. Un territorio donde una clase de vertebrados ‒los anfibios‒ prolonga su particular carrera por la supervivencia.

Estas especies, sensibles donde las haya, están atrapadas entre dos mundos, y un ligero cambio puede llegar a extinguir a toda una especie.

Se trata de elegantes bio-indicadores de la salud de un bosque. Las observamos transitar por esas gigantescas y húmedas columnas verticales de la selva tropical, buscando un espacio ‒su espacio‒ donde sobrevivir. Controladores de enfermedades, se alimentan de pequeños y molestos insectos, portadores de patógenos como el “papalomoyo” (más conocido como leishmania), que asedia las poblaciones indígenas de la zona.

Pero no a todas las especies les va igual. Mientras unas se hacen fuertes antes las arremetidas, otras, más sensibles, luchan y finalmente agonizan.

Es aquí donde entra en escena esta elegante “rana de las hojas”, la Agalychnis lemur, una criatura de porte esbelto, con extremidades alargadas, que con un simple movimiento nos hace viajar a la tierra de los lémures, Madagascar. Despojadas de su reino, casi extintas, se recuperan lentamente de ese filo tan estrecho que conduce a su desaparición.

Casi imperceptibles en el bosque tropical, no hay luz del día que te pueda ayudar a encontrarlas: sólo el canto en la densa oscuridad de la noche, como un silbido corto, aguado e inimitable, desvela su posición.

Uno busca entre las grandes hojas, en los bordes de las charcas, con la ayuda de la linterna frontal... Nada... ¡Espera!.. Vuelve a silbar. Los movimientos han de ser lentos y medidos, siempre viendo donde pisas, porque las letales víboras de terciopelo comparten su hogar con la Agalychnis.

De nuevo, vuelve silbar. Y al final, tras distinguir las siluetas de otras ranas, allí está... Esa rana de ojos grandes y colores vivos que, ante cualquier paso en falso por nuestra parte, salta y desaparece.

Al observarla de cerca, vemos que es un ser de patas estrechas y músculos enflaquecidos, que se mueve con fragilidad por las ramas en busca de pareja. Una pareja que, por cierto, es difícil de encontrar.

Por suerte, este animal no lucha en solitario en las selvas lluviosas de alta montaña. Algunas personas, de forma independiente y con ganas de ayudar, conservan los ríos, crean charcas y cuidan lo que otros muchos abandonan. Sin este apoyo, es muy probable que la Agalychnis lemur se hubiera extinguido ya.

Si quieres volver a verla algún día, si también quieres prestar tu ayuda, conserva este mundo, tu Mundo, para hacer de él un lugar mejor.

Copyright del artículo y las imágenes © Javier Lobón-Rovira. Reservados todos los derechos.

Javier Lobón-Rovira

Javier Lobón-Rovira es zoólogo y fotógrafo de naturaleza. Máster en Biología de la Conservación (Universidad Complutense de Madrid) y licenciado en Biología (Universidad de Alcalá de Henares), ha desarrollado su labor investigadora en centros y organizaciones como el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN – CSIC), la Universidad Complutense de Madrid, la Utah State University (USU - USA) y Ecology Project International (EPI).

Sitio Web: www.javierlobonrovira.com

Lo último de Javier Lobón-Rovira

logonegrolibros

Términos de uso y Aviso de privacidad. ISSN 2530-7169 (Ilustración: Kellepics, CC)

  • Henry Kamen y Felipe II
    Escrito por
    Henry Kamen y Felipe II Desigual destino biográfico ha tenido Felipe II. Hasta 1800 sus biografías fueron escritas fuera de España y bajo el influjo de la leyenda negra. Censurado en vida por algunas de sus políticas, se convirtió luego…

logonegrociencia

Comfreak, CC

  • Virus
    Virus Un virus no es un ser vivo: es simplemente una partícula formada por una cápsula de proteínas que contiene material genético. No está vivo porque no tiene metabolismo: en su interior no se…

Trestesauros500

Vlynn, CC

  • El Fausto de Jean Hugo
    Escrito por
    El Fausto de Jean Hugo En la ruta de la fantasmagoría, a veces se apaga una linterna. Para el Baile de los materiales, Charles y Marie-Laure de Noailles, pidieron a sus invitados que utilizaran para sus vestidos cualquier material excepto…
  • "Pathways to Fantasy" (1984)
    "Pathways to Fantasy" (1984) En 1981 se detectó un fenómeno tan novedoso como refrescante en el mundo de la distribución y venta de comic-books: la aparición por todo el país de una red de varios cientos de tiendas dedicadas…

Cartelera

Cine clásico

  • Doce tipos duros
    Escrito por
    Doce tipos duros Lo bueno de clásicos como Doce del patíbulo (The Dirty Dozen, 1967) es que uno puede revisarlos sin temor a decepciones. Dirigida por Robert Aldrich, esta excepcional producción bélica fue protagonizada por Lee Marvin, Charles…

logonegrofuturo2

Imagen © Richard Kingston (young rascal)

logonegrolibros

MystycArtDesign, CC

logonegromusica

Fradellafra, CC

  • Zelenka: ¿una sacra representación?
    Escrito por
    Zelenka: ¿una sacra representación? En 1736, sobre un texto de Stefano Pallavicini, el maestro barroco bohemio encaró esta obra, I Penitenti al Sepolcro del Redentore, que intento encuadrar sin forzar categorías. Zelenka se movió en pleno barroco, a la…

logonegroecologia

Coffy, CC