“El gabinete de las hermanas Brontë”, de Deborah Lutz

La vida de la familia Brontë es literatura. O, mejor dicho, la literatura era para ellos cosa de familia, un distintivo, una parte de sí mismos. La madre, el padre, los hijos (María, Elizabeth, Emily, Charlotte, Anne y Bramwell) estaban dominados por las palabras y vivían en torno a ellas. Por eso este libro, que parece dedicarse a nueve objetos que marcaron sus vidas, lo que hace en realidad es contar una historia. Porque todos esos objetos adquieren su significado esencial cuando forman parte de la literatura, de su literatura.

El caso es que las heroínas de las Brontë son lectoras y las de Jane Austen no lo son. Es curioso que se establezcan paralelismos entre ambos universos literarios y personales (también lo hace este libro) siendo que las diferencias entre ellas son tantas.

El tiempo histórico en los que viven conforman un telón de fondo tan distinto que parece mentira que medien unos pocos años. Pero la efervescencia luminosa de la época georgiana presenta un contraste feroz con la oscuridad recatada y dirigista de la victoriana. Y eso se nota.

En Jane Eyre, que Charlotte publicó con el pseudónimo de Currer Bell, la primera escena ya indica el gusto por la lectura de la protagonista y cómo los libros le sirven de asidero y descanso. En La inquilina de Wildfell Hall que escribió Anne (en este caso como Acton Bell), la viuda Graham tiene en su casa una biblioteca de libros raídos, les decir, leídos, manoseados. En cambio, en las obras de Jane Austen, las mujeres, aunque son ingeniosas y con carácter, no leen y las que lo hacen, como Mary Bennet, por ejemplo, son fatuas y poco sensatas. A la pobre Emma le costaba horrores pasarse un cuarto de hora con un libro y siempre andaba haciendo listas de las lecturas que debería leer y que nunca leía. Es una circunstancia curiosa, habida cuenta de que Jane Austen era una voraz lectora. Pero sus heroínas se pasan el tiempo conversando, una actividad que requiere cierta expansión hacia fuera que las Brontë podían considerar demasiado frívola.

Los objetos que ha seleccionado Deborah Lutz no son "cosas", sino que piezas de un escenario vital. Mascotas, escritorios, costureros, cartas, libros, entre los objetos; la muerte, como constante; la escritura, como argamasa; y caminar, como disfrute único.

Los fallecimientos prematuros de la madre y de las dos hermanas mayores (estas siendo muy niñas) convirtieron la muerte en una circunstancia tan cercana que formaba parte de su imaginario, como la felicidad, el amor o la creatividad.

Todo lo referente a la costura tiene un significado especial. Nelly Dean, la criada que relata a Lockwood la historia en Cumbres Borrascosas, lo hace mientras cose. Jane Eyre contiene tan detalladas descripciones del bordado a bastidor que fue el elemento definitivo para descubrir que la autora era una mujer, ya que el pseudónimo de Currer Bell con el que lo firmó Charlotte resultaba bastante ambiguo. La costura permitía la intimidad entre las mujeres, creaba una atmósfera especial para las confidencias y suponía una actividad útil, pues no solo se cosían primores, encajes o bordados, sino que se arreglaban dobladillos para que las prendas duraran varias temporadas.

Lo contrario a ese ejercicio colectivo era caminar. A caminar se le dedica otro capítulo y, esto sí que resulta extraordinario, la cualidad de andarinas que se les atribuye coincide con las que Austen añade a sus "mujeres". Elizabeth Bennet era tan excelente andarina que hizo a pie los cinco kilómetros que separaban su casa de Netherfield y así se presentó, lustrosa y llena de color del ejercicio, según pensó al verla el mismo Darcy. Ese gusto por el aire libre, tan típico inglés, significa también un recinto de soledad. Las mujeres Brontë se recorren los páramos, a veces con un libro en la mano, uniendo ambas aficiones.

Los libros, por su parte, ocupan mucho espacio en la casa familiar. Eran regalados o prestados de las bibliotecas ambulantes, pero siempre muy usados, llenos de anotaciones, dibujos, pequeños textos, porque sugerían cosas y porque guardaban secretos. Libros estropeados a fuerza de leerlos, libros forrados cuando las pastas se caían de viejas. Libros que me han hecho recordar "mis agathas" que pasan de unas manos a otras en la familia. De esta forma discurre este gabinete, aprovechando la descripción de todos esos elementos, materiales o no, para crear el dibujo de la vida de las hermanas. Y, dentro de esas vidas, su creación literaria, inseparable motor de ellas.

Sinopsis

Este íntimo retrato de las hermanas Brontë, construido a partir de sus objetos personales, aporta un nuevo y original enfoque en la inagotable tarea de conocer más sobre su extraordinario legado literario. En esta biografía única y detallada de una familia literaria que ha cautivado a los lectores durante casi dos siglos, la experta en literatura victoriana Deborah Lutz arroja una nueva luz sobre las vidas complejas y fascinantes de las Brontë a partir de aquello que vistieron, cosieron, escribieron y dibujaron. A medida que se desvelan las historias de estos objetos tan significativos en su casa de Haworth, la autora nos sumerge en una recreación del día a día de las hermanas y, siguiendo un orden cronológico, nos hace partícipes de los acontecimientos más relevantes de sus biografías: la muerte de su madre, los reinos imaginarios de sus escritos infantiles, su época trabajando como institutrices y sus denodados esfuerzos por dejar huella en el mundo de las letras. Desde los libros en miniatura que confeccionaban de pequeñas a los bastones de endrino que llevaban en sus solitarios paseos por los páramos, cada objeto personal abre una puerta al mundo de las hermanas Brontë. Con una prosa cautivadora y rica en matices, Lutz nos revela el mundo físico que habitaron y cuán definitivo fue para inspirar sus obras.

Deborah Lutz es profesora de la cátedra Thruston B. Morton de Inglés en la Universidad de Louisville. Ha publicado artículos en numerosos periódicos, revistas y otras publicaciones, y la han entrevistado en importantes medios de comunicación, entre ellos The New York Times, NPR, Salon, The History Channel. Actualmente vive en Nueva York.

Copyright del artículo © Catalina León Benítez. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Siruela. Reservados todos los derechos.

Caty León

Gaditana de nacimiento y crianza; trianera de vocación. Lectora y cinéfila. Profesora de Geografía e Historia y de Orientación Educativa. Directora del IES Néstor Almendros de Tomares (2001/2012). Como experta en organización escolar he publicado los libros La secretaría. Organización y funcionamiento y El centro educativo. Función directiva y áreas de trabajo, artículos en prensa (ABC: 12, 34) y revistas especializadas, así como ponencias en cursos y jornadas.

En noviembre de 2009 recibí la medalla de oro al Mérito Educativo en Andalucía. En 2015 he obtenido el Premio “Antonio Domínguez Ortiz” por la coautoría del trabajo Usos educativos de la robótica. Una casa inteligente.

En el ámbito flamenco he publicado decenas de artículos en revistas como Sevilla Flamenca, El Olivo, Alboreá y Litoral, sobre el flamenco y las artes plásticas, la mujer y el flamenco, entre otras temáticas, así como varios libros, entre los que destacaría la primera incursión en la enseñanza escolar del flamenco, Didáctica del Flamenco, mi libro sobre El Flamenco en Cádiz y el ensayo biográfico Manolo Caracol. Cante y pasión (ver reseña en ABC), así como mi investigación sobre la Noticia histórica del flamenco en Triana. Conferencias, jornadas, jurados, cursos de formación, completan mi dedicación al flamenco. En 2015 he sido galardonada con el Premio de Honor “Flamenco en el aula” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Por último, la literatura es mi territorio menos público pero más sentido. Relatos, microrrelatos, cuentos, poemas y una novela inédita Tuyo es mi corazón. I Premio de Relatos sobre la mujer del Ayuntamiento de Tomares, en su primera edición. Premio de Cuentos Infantiles de EMASESA en 2015 por Hanna y la rosa del Cairo.

En mi blog Una isla de papel hay un poco de todo esto.

Sitio Web: unaisladepapeles.blogspot.com.es/

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