Verdi, Puccini y Zandonai, en su vertiente camerística

Verdi, Puccini y Zandonai, en su vertiente camerística Imagen superior: los integrantes del Quartetto d’archi di Venezia, Andrea Vio, Alberto Battiston, Mario Paladin y Angelo Zanin.

Si se nos menciona a Verdi, Puccini y Zandonai enseguida se encienden en la memoria las luces de un teatro de ópera. No obstante, los tres supieron, aunque incidentalmente, reducirse a la íntima sonoridad del cuarteto de arcos.

El de Verdi está ya muy trajinado y se lo merece, porque su autor, sin desprenderse de una vocación ineludible ‒la narración de un drama, el despliegue de una historia‒ demuestra, además, qué bien conoce la forma sonata (puesta a prueba en tantas magistrales oberturas) y cómo pasea por la privanza de la polifonía clásica. Sin duda, parece que a don Giuseppe le resultaba imposible, cada vez que encaraba un papel pautado, no producir una obra maestra.

Destino muy diverso es el de los Crisantemos compuestos por Puccini en 1890 en memoria de Amadeo de Saboya, recién muerto por entonces y que había sido fugazmente rey de España. Los motivos de esta breve y primorosa composición pasaron con facilidad a los momentos más dramáticos de Manon Lescaut, con su carga de transida y voluptuosa melancolía.

En cuanto a Riccardo Zandonai, nacido en el Trentino en 1883 como súbdito del entonces superviviente Imperio Austrohúngaro, con apenas 21 años y en calidad de alumno del Conservatorio de Pesaro, dirigido en aquellas fechas por Pietro Mascagni, mostró su ya sólida formación al firmar este Cuarteto de arcos. La doble vertiente, centroeuropea y latina, halla elegante conciliación en una obra de tardío romanticismo en la cual la claridad del Sur atempera las tempestades del Norte y una segura ciencia compositiva acomoda partes y desarrollos. Un retrato de familia cabe en este compacto que hoy recomendamos. Verdi pudo ser padre de Puccini, que pudo ser padre de Zandonai. Los tres escribieron para el teatro y se detuvieron, veloz pero sólidamente, a recuperar la tradición cuartetística italiana, que les venía a saltos desde Boccherini hasta Donizetti.

Disco recomendado: Giuseppe Verdi: Cuarteto de cuerda; Giacomo Puccini: Crisantemi; Riccardo Zandonai: Cuarteto de cuerda / Quartetto d’archi di Venezia / Dynamic / Ref.: CDS 461 (1 CD)

Copyright del artículo © Blas Matamoro. Este artículo se publica en TheCult.es (Thesauro Cultural) por cortesía del autor y de Diverdi. Reservados todos los derechos.

Blas Matamoro

Ensayista, crítico literario y musical, traductor y novelista, Blas Matamoro es un pensador respetado en todo el ámbito hispanohablante.

Nació en Buenos Aires y reside en Madrid desde 1976. Ha sido corresponsal de La Opinión y La Razón (Buenos Aires), Cuadernos Noventa (Barcelona) y Vuelta (México, bajo la dirección de Octavio Paz).

Dirigió la revista Cuadernos Hispanoamericanos entre 1996 y 2007, y su repertorio de ensayos incluye, entre otros títulos, La ciudad del tango; tango histórico y sociedad (1969), Borges y el juego trascendente (1971), Saint Exupéry: el principito en los infiernos (1979), Saber y literatura: por una epistemología de la crítica literaria (1980), Genio y figura de Victoria Ocampo (1986), Por el camino de Proust (1988), Lecturas americanas (1990), El ballet (1998), Schumann (2000), Rubén Darío (2002), Puesto fronterizo. Estudios sobre la novela familiar del escritor (2003), Lógica de la dispersión o de un saber melancólico (2007), Novela familiar: el universo privado del escritor (Premio Málaga de Ensayo, 2010) y Cuerpo y poder. Variaciones sobre las imposturas reales (2012)

En el campo de la narrativa, es autor de los libros Hijos de ciego (1973), Viaje prohibido (1978), Nieblas (1982), Las tres carabelas (1984), El pasadizo (2007) y Los bigotes de la Gioconda (2012).

Entre sus trabajos más recientes, figuran la traducción, edición y prólogo de Consejos maternales a una reina: Epistolario 1770-1780 (Fórcola, 2011), una selección de la correspondencia entre María Teresa I de Austria y María Antonieta de Francia; la edición de Cartas sobre Luis II de Baviera y Bayreuth (Fórcola, 2013), de Richard Wagner; y la edición de Mi testamento (Fórcola, 2013), de Napoléon Bonaparte. Asimismo, ha publicado el ensayo El amor en la literatura (2015).

En 2010 recibió el Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural. 

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