graciasportadadefesq

"El último deber", de Darryl Ponicsán

Como tantas otras veces, fue el cine lo que me descubrió una novela. En este caso, hablamos de una película muy sólida, El último deber (1973), protagonizada por Jack Nicholson. O quizá debería hablar de dos films, porque esta producción del malogrado Hal Ashby coincide en el tiempo con una cinta paralela, con la que guarda un aire de familia, Permiso para amar hasta medianoche (Cinderella Liberty, 1973), de Mark Rydell, con un espléndido James Caan en el papel protagonista.