Trestesauros500

Rob Cohen es uno de esos directores especializados en encargos. Suelen contratarle para películas de acción y espectáculo de presupuesto medio, sin intención de ser los grandes blockbusters del verano. Pero así y todo, se convirtió en el iniciador (¿accidental?) de una de las sagas más largas y sustanciosas del actual cine palomitero, al dirigir la primera entrega de The Fast and the Furious en 2001.