Trestesauros500

De las dos mil quinientas especies que custodia la colección de Ictiología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) hemos elegido a un pez marino procedente de Cuba y que pertenece a la colección del gran ictiólogo cubano Felipe Poey y Aloy (1799-1891). La colección de peces del Museo tiene un gran valor histórico como queda constancia en diferentes referencias documentales como el Catálogo del Gabinete de Pedro Franco Dávila que se imprimió en París en 1767. Sin embargo, actualmente no se conserva ninguno de los ejemplares descritos en dicho catálogo; el pez más antiguo es un sargo fechado en 1790.

La historia del Museo Nacional de Ciencias Naturales no se entiende sin la figura de Pedro Franco Dávila, primer director del Real Gabinete de Historia Natural fundado por Carlos III en 1771. La Ilustración española fue un marco idóneo para la prosperidad de este criollo amante de la ciencia que reunió en París uno de los gabinetes más completos de la época. Javier Sánchez Almazán, conservador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), coordina una obra que recorre la vida y la obra de este ilustre personaje.

Recuerda a los trilobites y aunque se le conoce como cangrejo herradura o cangrejo cacerola, no es un crustáceo. Es un invertebrado marino muy primitivo que apenas ha cambiado en los últimos doscientos millones de años. Tiene un gran interés para la industria biomédica y farmacéutica ya que su hemolinfa es importante en el desarrollo de nuevos antibióticos y vacunas. El Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) conserva siete especímenes en su colección de invertebrados, uno de los cuales perteneció a la colección de Pedro Franco Dávila, el primer director del Real Gabinete de Historia Natural.

En el Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales, denominado Real Gabinete de Historia Natural al ser fundado por Carlos III, se custodian más de trescientos documentos relativos a la correspondencia entre el Conde de Floridablanca y los directores del mismo, Pedro Franco Dávila y José Clavijo Fajardo, durante los quince años en que el Conde fue Secretario de Estado del Rey Carlos III.

Desde hacía tiempo, a modo de adelanto y en calidad de amigos, pudimos disfrutar de algunos de los interesantes capítulos de esta gran obra [de Miguel Villena, Javier Sánchez Almazán, Jesús Muñoz y Francisco Yagüe, con prólogo de Emiliano Aguirre] . En noviembre [de 2008] disfrutamos de la totalidad de ella.

Sin Pedro Franco Dávila el Museo Nacional de Ciencias Naturales no existiría y el devenir de las ciencias naturales en nuestro país habría sido muy diferente. Os presentamos una breve biografía que esperamos que os anime a ahondar en la importante labor que desempeñó este naturalista.