Credulidad y biología

Credulidad y biología Michael Shermer en el escenario de TED 2014. "The Next Chapter, All-Stars Session 5 - The Future of Ours", Vancouver Convention Center, Vancouver, Canadá. Fotografía: Bret Hartman, CC

¿Por qué somos tan crédulos los humanos? En el Coloquio Mexicano de Ateísmo el orador estrella, Michael Shermer, gran promotor del escepticismo (es decir, el que combate seudociencias y supercherías y fomenta el pensamiento crítico y científico; los ateos siempre acaban promoviendo el pensamiento científico) presentó sus ideas al respecto

Shermer parte del hecho bien conocido de que el cerebro humano, como el de muchos animales, es una máquina de detectar patrones. En un mundo donde la supervivencia depende de una buena adaptación al medio, poder detectar y aprender de las regularidades que presenta la naturaleza es una gran ventaja. La sucesión día/noche, las estaciones del año, relacionar ciertos colores o texturas con frutos nutritivos o venenosos, todo ello ayuda a sobrevivir. Incluso el razonamiento inductivo –el generalizar a partir de unos cuantos casos– es, aunque para los filósofos no tenga un sustento lógico, parte de la programación evolutiva de nuestro cerebro. 

El problema es que a veces este mecanismo da “falsos positivos”, y entonces comenzamos a ver formas en las nubes, rostros en los objetos (como los faros y la parrilla de un coche) o vírgenes en las manchas de una pared. Este fenómeno, conocido como pareidolia, tiene sentido evolutivo (más vale equivocarse y llevarse un susto porque creímos ver un posible depredador que ser sorprendidos porque no lo detectamos). 

Pero, añade Shermer, los humanos vamos más allá y tendemos, naturalmente, a atribuir significado a los patrones que detectamos. Entonces, sin pruebas suficientes, comenzamos a dar por hecho que un patrón (real o no) puede ser una explicación para algo. Esta “patronicidad”, dice Shermer, está relacionada con la creatividad científica: los genios brincan a explicaciones penetrantes antes que sus colegas; pero un exceso puede llevar a errores y hasta alucinaciones (como le ocurrió en la vida real al matemático y premio Nobel de economía John Nash, protagonista de la película Una mente brillante). 

Nuestro cerebro tiende, gracias a la evolución, a creer. De hecho, el simple hecho de entender una hipótesis nos predispone a creerla, sea o no cierta. Y cuando comenzamos a atribuir intenciones a las cosas, a pensar que hay un agente detrás de ellas (“agenticidad”, la llama Shermer), simplemente estamos llevando el proceso un paso más allá. Comenzamos a ver planes, propósitos, detrás de las cosas (“todo ocurre por algo”), o bien conspiraciones, y pensamos que son reales. A veces los son. Otras no: más falsos positivos. El camino, concluye Shermer, nos ha llevado como especie, de manera natural, al animismo y la religión. 

La ciencia no es más que un refinamiento del sentido común: pero para ello, ha desarrollado herramientas que nos permiten no sólo aprovechar la capacidad del cerebro humano para hallar patrones, sino también mantenerla bajo control, sometiéndola al riguroso escrutinio de la contrastación. No basta con que algo parezca ser así: hay que comprobarlo. He ahí la esencia del método científico.. y del pensamiento crítico, tan necesario en una democracia.

Copyright © Martín Bonfil Olivera. Publicado en Milenio Diario. Reservados todos los derechos.

Martín Bonfil Olivera

Martín Bonfil Olivera, mexicano, es químico farmacéutico biólogo y estudió la maestría en enseñanza e historia de la biología de la Facultad de Ciencias, ambas en la UNAM.

Desde 1990 se ha dedicado a la divulgación de la ciencia por escrito. Colaboró en los proyectos del museo de ciencias Universum y el Museo de la Luz, de la UNAM. Es autor de varios libros de divulgación científica y hasta 2008 fue editor de libros y del boletín El muégano divulgador.

Ha sido  profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM y la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha colaborado regularmente en varias revistas (Milenio, Cambio, Los universitarios) y periódicos (La Jornada, Crónica, Reforma). Actualmente escribe la columna semanal “La ciencia por gusto”, que aparece los miércoles en Milenio Diario (puede consultarse en el blog La Ciencia por Gusto), además de escribir mensualmente la columna “Ojo de mosca” para la revista ¿Cómo ves?

Ha colaborado también en el canal ForoTV y en los programas de radio Imagen en la Ciencia e Imagen Informativa, de Grupo Imagen, Hoy por hoy, de W Radio, y actualmente Ecléctico, en la estación de radio por internet Código Radio, del gobierno del DF, con cápsulas de ciencia.

En 2004 publicó el libro La ciencia por gusto, una invitación a la cultura científica (Paidós). Desde 2013 es miembro del comité editorial de la revista de divulgación científica Hypatia, del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM).

En 2005 recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Creación Artística y Extensión de la Cultura.

Ha impartido numerosos cursos de divulgación escrita en casi todos los Estados de la República Mexicana.

Sitio Web: sites.google.com/site/mbonfil/

Social Profiles

logonegrolibros

  • Potencia y acto en Shakespeare
    Escrito por
    Potencia y acto en Shakespeare Aristóteles afirmaba que todas las cosas tienen ciertas cualidades en potencia y ciertas cualidades en acto. Es decir, que hay cosas que pueden ser (en potencia) y cosa que son (en acto). Una persona es,…
  • Nabokov, cuentista
    Escrito por
    Nabokov, cuentista Rememora Nabokov un sueño recurrente de su infancia donde era capaz de ver un paisaje de espaldas, cuando normalmente se lo ve de cara. Ha conseguido escribirlo y concluye que tal sueño ya no es…
  • Elogio del ribosoma
    Elogio del ribosoma El microscopio compuesto se inventó alrededor de 1590. En 1665, el inglés Robert Hooke descubrió las células. En 1676, el holandés Anton Van Leeuwenhoek descubrió los microorganismos. Para 1838, estaba claro que todos los seres vivos están formados por una o varias…

Trestesauros500

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • La vida secreta de las palabras: "tener enchufe"
    Escrito por
    La vida secreta de las palabras: "tener enchufe" Muy a menudo, se presenta el enchufado en la literatura costumbrista española. Este personaje detestable, propenso a la holganza y a la trivialidad, hace brillar ciertas notas del cliché celtibérico. A través de sus maniobras, los escritores…

Cartelera

Cine clásico

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • La tercera de Gounod
    Escrito por
    La tercera de Gounod Tras Faust (1859) y Roméo et Juliette (1867), la partitura más popular de Gounod es Mireille (1864), aunque su difusión internacional viene algo lastrada por su argumento bastante localista, basado en el poema provenzal de…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • España, tierra de dinosaurios
    Escrito por
    España, tierra de dinosaurios Hubo una época en la que dinosaurios, reptiles voladores y otras especies ‘de película’ campaban a sus anchas por la Tierra. Más de 65 millones de años después, el territorio que ocupa hoy España todavía…