Tres mundos en uno

Tres mundos en uno Imagen: Trey Ratcliff, CC

Hay quienes creen que existen dos mundos: el físico, formado por la materia y la energía que se hallan en el espaciotiempo, y el "otro" mundo, el espiritual, que por definición es inmaterial, fuera del alcance de nuestros sentidos.

Los científicos no tienen manera de investigar si existe o no lo espiritual. Se ven forzados a asumir una postura naturalista: suponer que sólo existe lo que pertenece al universo físico. Este enfoque ha resultado increíblemente exitoso: hasta hoy, no se ha requerido invocar entidades inmateriales para explicar fenómenos como el movimiento de objetos y planetas, el funcionamiento de los seres vivos, las enfermedades y cualquier otra cosa que haya estudiado la ciencia.

Pero esto no quiere decir que la ciencia suponga que sólo la materia exista realmente. Al contrario: hoy entendemos que en la naturaleza hay niveles de organización, y que cada uno da origen a distintos fenómenos que no existen en el nivel inferior.

El primer nivel es precisamente el del universo físico: materia, energía, espacio y tiempo. En él habitan los objetos materiales: su estudio nos permite entender sus estructuras y las causas y efectos que explican su comportamiento.

El segundo nivel es el del universo biológico: lo forman los seres vivos, que a pesar de estar hechos de materia, presentan fenómenos que no hallamos en el universo inanimado: desde luego, la vida —entendida como conjunto de fenómenos que presentan, como consecuencia de su estructura y organización, los seres vivos—, pero también otros. En especial, los seres vivos presentan funciones.

En efecto: carece de sentido preguntar la "función" de los objetos del mundo físico, como ríos, montañas o nubes. En cambio, un corazón, un ojo o un músculo surgieron, a través de un proceso de evolución, para cumplir funciones bien definidas.

Más allá, existe el universo de la mente y la conciencia. Hasta donde sabemos, sólo algunas especies de animales, entre ellas los humanos, habitan este mundo. A pesar de que surge de la función de nuestro complejo sistema nervioso —no hay necesidad de recurrir a almas o espíritus para explicarlo—, existen en él entidades que no se hallan en los dos niveles inferiores: las ideas, las mentes, la conciencia, las intenciones y la ética.

Sólo donde hay conciencia caben conceptos como el bien y el mal. Y sólo la conciencia puede tener propósitos. Juzgar éticamente o atribuir intenciones a sistemas que existen en el mundo físico o el biológico es una confusión de niveles.

Mundo físico, biológico y mental: tres niveles de la realidad que forman cada uno parte del otro, pero que presentan fenómenos emergentes que los distinguen entre sí.

Copyright © Martín Bonfil Olivera. Artículo publicado previamente en "¿Cómo ves?", revista mensual de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, y reproducido en "The Cult" con fines no lucrativos. Reservados todos los derechos.

Martín Bonfil Olivera

Martín Bonfil Olivera, mexicano, es químico farmacéutico biólogo y estudió la maestría en enseñanza e historia de la biología de la Facultad de Ciencias, ambas en la UNAM.

Desde 1990 se ha dedicado a la divulgación de la ciencia por escrito. Colaboró en los proyectos del museo de ciencias Universum y el Museo de la Luz, de la UNAM. Es autor de varios libros de divulgación científica y hasta 2008 fue editor de libros y del boletín El muégano divulgador.

Ha sido  profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM y la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha colaborado regularmente en varias revistas (Milenio, Cambio, Los universitarios) y periódicos (La Jornada, Crónica, Reforma). Actualmente escribe la columna semanal “La ciencia por gusto”, que aparece los miércoles en Milenio Diario (puede consultarse en el blog La Ciencia por Gusto), además de escribir mensualmente la columna “Ojo de mosca” para la revista ¿Cómo ves?

Ha colaborado también en el canal ForoTV y en los programas de radio Imagen en la Ciencia e Imagen Informativa, de Grupo Imagen, Hoy por hoy, de W Radio, y actualmente Ecléctico, en la estación de radio por internet Código Radio, del gobierno del DF, con cápsulas de ciencia.

En 2004 publicó el libro La ciencia por gusto, una invitación a la cultura científica (Paidós). Desde 2013 es miembro del comité editorial de la revista de divulgación científica Hypatia, del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM).

En 2005 recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Creación Artística y Extensión de la Cultura.

Ha impartido numerosos cursos de divulgación escrita en casi todos los Estados de la República Mexicana.

Sitio Web: sites.google.com/site/mbonfil/

Social Profiles

logonegrolibros

  • McLuhan y Shakespeare en un balcón de Verona
    Escrito por
    McLuhan y Shakespeare en un balcón de Verona Al releer Comprender los medios de comunicación, de Marshall McLuhan, he recordado algunas razones que explican el éxito mediático que tuvo este hombre. Es un autor que sigue siendo brillante e ingenioso, capaz de fabricar montones…
  • Parientes lejanos
    Escrito por
    Parientes lejanos Las visitas de extraterrestres a nuestro planeta son objeto de variables inquietudes. Los platillos volantes y los ovnis parecen tener existencia objetiva y, en buena medida, pertenecen a los secretos supuestos o reales de los…
  • Virus mentales
    Virus mentales Hay virus, como el del sida, que pueden afectar el cerebro humano. Como todos, estos virus son partículas de ácido nucleico (ADN o ARN) cubiertas de proteínas que infectan células y aprovechan su…

Trestesauros500

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

Cartelera

Cine clásico

  • Crónicas de un instituto
    Escrito por
    Crónicas de un instituto Enseñanzas, oportunidades y decepciones. De eso se ocupa Laurent Cantet en La clase (Entre les murs, 2008), un drama preciso, muy lúcido, que describe los conflictos de un instituto ferozmente real. En el fondo, además…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Mentes frikis
    Escrito por
    Mentes frikis Participar en comunidades culturales, subculturales o contraculturales puede ser un buen antídoto contra el conformismo. Los frikis (o freaks), habitualmente caricaturizados, pueden servir para analizar un colectivo que, además de un interés por estilos peculiares…

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

logonegroecologia

Mathias Appel, CC