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En la ciudad de Nueva York, a un saxofonista clásico al que conozco le pidieron que tocase en vivo para un evento en una tienda grande y exitosa, que vende computadoras, teléfonos y otros equipos electrónicos.

Gracias al sello Strut, pudimos escuchar en 2013 el doble recopilatorio que lleva por título Change The Beat: The Celluloid Records Story (1979-1987), una antología que recorre la historia de aquella compañía seminal, dirigida desde Nueva York por un francés, Jean Karakos, que la fundó en 1979.

La siempre gloriosa música del turinés Ludovico Einaudi convierte su álbum In a Time Lapse (Decca/Universal, 2013) en una tentación irresistible. Siendo hiperbólicos, podríamos decir aquello de "Había un hombre a una melodía pegado", y este es, sin duda, el caso.

Hijo espiritual de la escena de Canterbury, creador ecléctico e intérprete virtuoso, Mike Oldfield revolucionó la historia del rock con una obra monumental, Tubular Bells, que vino a ser el puente ideal entre el rock progresivo y la new age.

A lo largo de casi sesenta años, Ennio Morricone ha compuesto bandas sonoras de películas memorables, aunque quizá la más conocida sea El bueno, el feo y el malo (Sergio Leone, 1966).

Mar Maior (Warner, 2012) es un disco impecable, de gran belleza, que además, en la fecha de su lanzamiento, supuso para Luar Na Lubre otra importante primicia. Me refiero, por supuesto, a la incorporación de una nueva vocalista, Paula Rey, que contribuyó con su talento a la prestigiosa trayectoria de esta longeva banda de folk.

Goblin no necesita presentación para quien esté familiarizado con el prog rock italiano. La banda existe desde los años 70, son los maestros indiscutibles de la música oscura de terror progresiva, y se bifurca en diferentes grupos: Goblin, Goblin Rebirth, Cherry Red, etc.

El año pasado, pasé cierto tiempo revisando las grabaciones incluidas en Herbie Hancock: The Complete Columbia Albums Collection 1972-1988 (Legacy Recordings, 2013). Compré esa colección con la esperanza de que hubiera algunas gemas desconocidas, posteriores a Man-Child (Columia Records, 1975), pero terminé muy decepcionado.

Ocurrió en mis primeros años de adolescencia, cuando estaba en la casa de un amigo de mi calle. En un extremo de su gran sala de estar tenía un tocadiscos, y había LPs dispersos por todas partes. Estaba yo revisándolos y saqué uno. En su reverso, leí que tenía dos pistas: "Ommadawn Parte 1" y "Parte 2".

Richard Pinhas no es un extraño para nosotros. La suya es una carrera muy larga, y a la edad de 65 años, sigue ampliando los límites de la música, como solista y en colaboración con otros artistas afines.

Las primeras actividades musicales de Michael Gordon Oldfield ‒un guitarrista de folk y rock oriundo de Berkshire‒ tienen que ver con sus lazos familiares. Primero, formando un dúo con su hermana, The Sallyangie, que dio lugar al LP Children of the Sun (Transatlantic, 1968), y luego con su hermano Terry, presentándose esta vez como los Barefoot.

Después de certificar con Man On The Rocks (2014) su retorno a las canciones pop, al estilo de "Moonlight Shadow", Mike Oldfield, que prácticamente había desaparecido del radar ‒aunque no del afecto colectivo‒, recuperó su legendaria fórmula de suite con Return To Ommadawn.

Cuando el productor Jim Sharman dirigía el montaje londinense de Jesucristo Superstar, conoció a uno de los intérpretes más singulares de la función, un tipo delgado, de una arrebatada sinceridad, llamado Richard O'Brien.

Fue el toque francés en el tiempo de los Correos Cósmicos [Die Kosmischen Kuriere: así se denominó a artistas como Schulze, Sergius Golowin, Wallenstein, Mythos, Popol Vuh y Walter Wegmüller]. Fue también el contacto entre dos mundos lejanos: la electrónica experimental y la música pop, que finalmente emprendieron un diálogo, sentando las bases para una cita emocionante en el futuro.

El primer disco que grabó Barbara se llamaba Barbara à L'Écluse (Pathé Marconi / La voix de son maître, 1959). L'Écluse era el pequeño club donde cantaba desde 1958.

Domenico Modugno (Polignano a Mare, Bari, 9 de enero de 1928 - Lampedusa, 6 de agosto de 1994) es, quizá junto a Mina, el mayor artista de la canción italiana. Que ya es mucho decir porque la lista de competidores es inmensa (Adriano Celentano, Luigi Tenco, Ornella Vanoni…) . Pero Modugno tiene algo que le hace único, algo que es difícil definir pero fácil de percibir con sólo oírle.

El día que murió Elvis, un 16 de agosto de 1977, yo estaba con mi padre en un pueblo de la costa. Tal vez estaban también mi hermana y Ana, una amiga de mi padre, pero los recuerdos de fechas próximas a veces se mezclan de tal modo que es imposible asegurar que no nos estamos inventando parte de la historia.

Hay muchos detalles admirables en la trayectoria de Diego A. Manrique, un periodista que nos ha servido de referencia a quienes hablamos y escribimos sobre música en España. Charlar con él implica recordar toda una carrera de logros, desde sus inicios en la revista Triunfo, allá por los setenta, hasta la fundación de Radio 3 en 1979, pasando por su labor como articulista en El País y por su presencia en inolvidables programas televisivos como Popgrama (1977) y Caja de ritmos (1983).

Benjamin Escoriza falleció el 9 de marzo de 2012. Si hubiera que elegir el disco que mejor resume su espíritu, sin duda sería Rumba Argelina (Música Sin Fin, 1993), un álbum irrepetible, lleno de canciones sublimes.

El tema "O Mi Shangó", del percusionista Mongo Santamaría, incluido en el LP Sofrito (Vaya Records, 1976), nos traía una mezcla de afrobeat y santería que muchos años después, en 2011, redescubrimos a través de una nueva versión. Una remezcla que, en cierto modo, recuerda el trabajo de Masters At Work, ese dúo especializado en house que forman "Little" Louie Vega y Kenny "Dope" González.

Décadas después de la disolución de Joy Division, este legendario grupo volvió a la primera línea de actualidad por varios motivos. En 2007, fallecía Tony Wilson – fundador del sello musical Factory Records, desde el que lanzó a Joy Division– y ese mismo año se reeditaba "Love Will Tear Us Apart", su single más conocido, tan sólo unas semanas antes del estreno en salas de Control, el biopic sobre Ian Curtis dirigido por Anton Corbijn.

Hay que escuchar a nuestro personaje de hoy en su justa medida para apreciar su poderoso legado. Se trata de una figura histórica del jazz y la creación que hemos elegido para recordarlo es, créanme, toda una experiencia.

Tras sus lejanos inicios en el quinteto de Horace Silver y después de consolidarse como batería en grabaciones de George Benson y Grover Washington Jr., Billy Cobham fue ganando prestigio en el ámbito del jazz en una inmejorable compañía.

Una vieja grabación del año 1978, recuperada en 2002 en el North Sea Jazz Festival, me sirve de disculpa a la hora de hablarles de un artista que, en otro tiempo, alcanzó un enorme reconocimiento. Me estoy refiriendo a Gino Vannelli, y la grabación con la que inicio estas líneas fue editada en 2011, gracias al sello Indigo.

Para el que no lo conozca, Richard Pinhas es un sofisticado guitarrista progresivo francés que lleva grabando de forma casi ininterrumpida desde 1972 y del que apenas hace un par de meses nos acaba de llegar un nuevo trabajo, Reverse (Bureau B, 25 de enero de 2017).

13 Degrees of Reality (Now-Again Records, 2013), cuarto álbum de estudio de The Heliocentrics, se cierra con cuatro piezas ("Prepare For Lift-Off", "Path Of The Black Sun", "Calabash" y "Vibrations Of The Fallen Angels") que culminan con una melopea soberbia, idónea para caracterizar el estilo y la ambición de este grupo londinense que en su día formaron el percusionista Malcolm Catto, el bajista Jake Ferguson, el guitarrista Adrian Owusu y el multi-instrumentista Jack Yglesias.

Cuando entrevisté a Bernardo Bonezzi, tiempo antes de su triste desaparición, me habló de sus últimos discos en solitario. Surgió en aquella charla el nombre de un músico, Klaus Mechanik, con una personalidad guitarrística que a Bonezzi le recordaba la de su añorado Robert Fripp.

Más de treinta años de trabajo musical y de investigación antropológica, recorriendo medio mundo con una curiosidad admirable, sintetizan la trayectoria de esta cantante y multiinstrumentista canadiense. Una mujer muy fiel a sí misma, que nunca ha abandonado ese perfil que la sitúa entre la realidad y las leyendas con las que construye buena parte de sus temas.