logo200pxtesauro
Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

Si yo les digo que un pensador admirado por Gandhi, León Tolstoi, Frank Lloyd Wright y Martin Luther King, autor de títulos que siguen vendiéndose generación tras generación, fue prácticamente ignorado en su época, es muy probable que ustedes quieran saber el motivo de esa fama póstuma.

Si uno pasa mucho tiempo leyendo a Henry David Thoreau (1817-1862), cosa que les recomiendo, es normal que acabe soñando con la posibilidad de romper ataduras, prescindir de las obligaciones y alcanzar la libertad en lo más profundo de la naturaleza.

¿Qué nos dice hoy Jane Austen? Más que enviarnos un mensaje ‒como esos escritores que aspiran a ser citados en libros de aforismos‒, lo que Austen nos plantea, sin mayores aspavientos, son vislumbres de su realidad. Una realidad marcada por los convencionalismos de su tiempo, pero observada por ella con inteligencia, frescura y generosidad.

Traducidos impecablemente por Susana Carral, los mejores cuentos de Poe reclaman de nuevo nuestra atención, convenciéndonos de que los contraluces, los portones oscuros y los visillos entrecerrados son la mejor invitación que un lector puede recibir.

En la preocupación por la identidad nacional, y salvando los focos de disidencia que suponen los nacionalismos periféricos, el español de hoy tiende a no cargar las tintas. En privado, eso sí, la palabra España se colorea con todo tipo de connotaciones y clichés, positivos o negativos, incluyendo curiosas amnesias que se superan creyendo aquello que sobre nosotros dicen los demás, incluidas leyendas más o menos pintorescas.

Sophia. Sapientia Dei. La Diosa creadora alimentando, de sus pechos, a dos hombres sabios. La Diosa coronada, en quien reside la sabiduría, acogiendo en su seno a aquellos que quieren acceder al conocimiento.

Había una vez una mujer que, a pesar de que en su tiempo se movía airosa de una ocupación a otra, con firmeza, elegancia y talento, pasó desapercibida con el paso de los años, opacada por el brillo del hombre con el que se casó por segunda vez.

Junichiro Tanizaki (1886-1965), es el autor de esta colección de siete cuentos que la editorial Atalanta ha rescatado. Sus obras se caracterizan por la confrontación entre lo tradicional y lo moderno, en primer lugar, algo que es muy usual en los escritores japoneses de su tiempo. Y lo hace del mismo modo en que D. H. Lawrence contraponía en sus novelas y cuentos la civilización de la máquina y la tradición de la naturaleza, añadiéndole un elemento de pureza, de autenticidad, representado en el erotismo y la sensualidad.

Rachel, Pierre y Christine forman un triángulo aparentemente sencillo pero que encierra muchas imperfecciones. Rachel es la muchacha de familia sencilla, con un padre ausente y una madre luchadora, que trabaja desde siempre como secretaria y que ansía una vida mejor.

Imposible decir si en los dos breves encuentros de Franz Kafka y Milena estalló el aleteo que distingue la atracción entre hombres y mujeres. Sus cartas parecen indicar que entre ellos había un lazo más fuerte que la propia contingencia de la vida, pero también nos dicen que ninguno de los dos supo luchar por lo que amaban, o no lograron saber lo que querían o no pudieron huir de ellos mismos.

Si eres una señora de la limpieza inglesa y dedicas tres años de tu vida a ahorrar libra a libra para comprarte un vestido en Chez Dior... es que tu mente es extraordinaria y tu personalidad única.

Una vez yo paseaba por la carretera de la Estación y encontré en un lateral una especie de establecimiento que vendía cosas, un poco de todo. Al exterior se separaba por una cortina de cuentas de colores, de esas que suenan cuando las mueves. Eran colores fastuosos, brillantes, alegres, algunas cuentas parecían perlas y otras tenían un aire oriental muy llamativo.

En la edición de Salamandra de esta novela de Margaret Atwood (Ottawa, 1939), con la traducción de Elsa Mateo Blanco, la autora revela los pormenores de su creación y algunas de sus intenciones últimas. También, y esto es especialmente interesante, responde a algunas preguntas que se han formulado acerca del libro desde la primera vez que vio la luz.

Nos encontramos ante una publicación que supone una aportación original dentro de la literatura musical. Ted Gioia nos muestra una labor de recolección que sienta precedente para la historiografía del repertorio jazzístico.

Al señalar en el mapa ‒un mapa histórico, se entiende‒ los territorios que constituyeron el Imperio de los Césares, surge una certeza. Se trata del convencimiento de que Roma alcanzó su apogeo con una maquinaria militar, cultural y burocrática perfectamente engrasada.

A diferencia de lo que sucede con otros autores de su tiempo, uno lee a Jane Austen con naturalidad, sin desprenderse de la sensibilidad actual, y sobre todo, sin esa sensación de que hemos de pasar las páginas con un quinqué encendido y con la mano agarrada a la solapa de la levita.

"Cuando murió Diana ‒leemos al comienzo de El mago manco‒, Manuel el Cubano, a quien conocíamos por don Manuelito, cerró la puerta de la casa y se refugió en la última planta del Hotel Las Sibilas. Era un forastero y no tenía amigos. Aun así hubo quien echó de menos sus idas y venidas por la calle de Hurones con el traje de lino impoluto, la corbata de hebilla y un habano entre los dedos. Añoraban su estampa estival y caribeña que le convertía en un viandante improbable en una ciudad de inviernos extremados.

La experiencia soviética emprendió su camino como un estallido libertador y luminoso que, al cabo de los años, reveló su naturaleza liberticida y opresiva. El mito revolucionario y la carnicería del gulag fueron las dos caras de un fenómeno sociopolítico que define al siglo XX, y que dividió irremediablemente a sus intelectuales.

Leer a Zygmunt Bauman es una permanente gimnasia para el espíritu, sobre todo en estos tiempos en los que el pensamiento fuerte se ha desplomado en el sofá de la frivolidad digital.

Nos hallamos ante una novela de misterio que es, asimismo, una apología de la cordura y de la tenacidad. Digo esto último porque, gracias al talento de su autora, nos encontramos aquí con el modelo de tantos otros relatos, telefilms y películas en los que el protagonista debe justificar la verdadera existencia de otro personaje que su entorno considera imaginario.

¿Por qué ser autosuficiente? En principio, por la misma razón por la que el planeta nos lo agradecerá: porque fomenta una economía verde y sostenible. Pero más allá de este detalle, la idea de vivir respetuosamente de la tierra, por encima de otras alternativas que nos depara ese porvenir robotizado y digital, me parece una de las más nobles aspiraciones que un ser humano puede ambicionar.

Este es el mundo de los espectros y las pesadillas, la alucinación y el delirio… Una inédita historia de la humanidad contada a través de la magia, la ilusión y lo fantasmagórico. Un libro destinado a convertirse en un clásico donde se une la historia con lo tétrico, lo maravilloso y el mundo de los fantasmas en una erudición prodigiosa.

La filosofía es un ejercicio complejo y Henryk Skolimowski sabe que no puede plantearse como escritura en mármol, sino como un tanteo que vaya ampliando el círculo del pensamiento. En este sentido, leer a este filósofo polaco nos ayuda a entender las metas y tropiezos de la humanidad en el curso de una nueva revolución ‒esta vez tecnológica‒ que nos invita a vigilar el carro (el materialismo y sus afanes) pero olvidando a los caballos (la sabiduría y la vida en contacto con la biosfera).

Un proyecto de vida en el campo, sobre todo cuando se queda en grado de tentativa y no va más allá de los deseos, es algo muy placentero que casi todo el mundo se ha planteado alguna vez. Sin embargo, no es lo mismo fantasear con esa posibilidad que hacerla real. En otras palabras, no es lo mismo pensar en una granja de ensueño que hundir las manos en la tierra y sentir ‒esta vez, de verdad‒ la necesidad de que germinen las semillas.

Escritura y memoria. Lo que algunos autores logran alrededor de estos dos términos puede ser genial, pero no siempre resulta sincero. Carrie Fisher logra en estas páginas precisamente eso: convencernos de que hay una verdad que va asentándose a lo largo del relato, convertido hoy, tras la inesperada muerte de la actriz, en una suerte de autobiografía póstuma.

En 2015, llegó a las pantallas Mañana, un documental codirigido por Cyril Dion y por la actriz Mélanie Laurent. La película, centrada en los protagonistas de ese cambio social que se enfrenta a los grandes retos de la educación, la economía y el medio ambiente, fue un éxito sin precedentes en Francia, y también logró una óptima carrera comercial en otros países europeos.

La lectura de este libro ha de resultar placentera ‒y emotiva‒ para todo amante de la vida salvaje. Resulta sumamente evocador el modo en que Nick Jans desgrana esta historia con cierto tono de fábula, protagonizada por un imponente lobo negro, de prodigioso comportamiento.

“Dos generaciones de españoles, al menos, van a trabajar más y a ganar menos que otros europeos para pagar un sobrecoste de financiación cuyas causas carecen de explicación racional, fuera de los prejuicios protestantes y de la propaganda financiera bien urdida a partir del anticatolicismo y la hispanofobia. Y puesto que nuestros hijos y nietos van a cargar con estos sobrecostes de manera casi irremediable, estaría bien que les contáramos el porqué. Sin negar nunca la amarga verdad: que la culpa mayor la tenemos nosotros, porque no fuimos capaces de defender nuestros intereses y los suyos. Para eso, para ayudar a poner en claro no el pasado, sino el futuro, se ha escrito este libro.”