graciasportadadefesq

Spoiler

Grace Kelly lee el Harper's Bazaar y engaña así a James Stewart, porque la moda es para él algo ajeno y prefiere la aventura. Ella está enamorada pero no puede evitar dejar a un lado una revista sobre el Himalaya y volver al paraíso del lujo y del glamour.

Hitchcock y las chaquetas de punto

En la moda, como en tantas cosas que atañen a la vida social, los creadores se valen de referencias que, inicialmente, no proceden del universo textil. Hay en este juego de modistas y diseñadores bastantes apelaciones históricas, literarias, y como ahora veremos, también cinematográficas.

Conocí a Rodrigo Cortés en 2010, cuando, lógicamente, aún nadie le preguntaba por la vertiginosa experiencia de dirigir a Robert DeNiro y Sigourney Weaver (Luces Rojas, 2012) o a Uma Thurman (Down a Dark Hall, 2017). Los años que han pasado desde entonces le han consolidado como uno de nuestros realizadores con mayor proyección.

«El maestro dice que si supiera que iba a morir; cree que pintaría mejor; pero no de otro modo.

No sueñes con volver

Si alguno de vosotros se ve aquejado por el síndrome de “segunda señora de Winters”, lamento comunicarle que, aunque sueñe con volver a Manderley, no podrá hacerlo. Y no porque la imponente mansión pereciese en un incendio, sino porque nunca existió.

La identidad de Hitchcock

Un tema obsesivo parece recorrer la primorosa telaraña de tensiones y juegos de manos que es la obra de Alfred Hitchcock: un hombre se ve metido en la identidad de otro y acaba siendo devorado por esa segunda identidad, extraña, que resulta ser la suya propia.

"La dama desaparece", de Ethel Lina White

Nos hallamos ante una novela de misterio que es, asimismo, una apología de la cordura y de la tenacidad. Digo esto último porque, gracias al talento de su autora, nos encontramos aquí con el modelo de tantos otros relatos, telefilms y películas en los que el protagonista debe justificar la verdadera existencia de otro personaje que su entorno considera imaginario.

Cuidado con los vecinos

Cualquiera que haya acudido a una reunión de vecinos sabe que la convivencia no siempre es fácil; los deseos e intereses del individuo chocan con los estándares impuestos por la mayoría. A través de la figura del vecino, el cine ha hurgado en las rugosidades de la relación entre individualismo y colectividad, entre el Yo y el Otro, entre la imagen que proyectamos de cara a la galería y la oscuridad que acecha desde nuestro interior.

Prácticamente, casi todos los asesinos "famosos" han tenido su correspondiente libro o película. John Wayne GacyTed BundyAlbert DeSalvoManuel Blanco Romasanta o Andrei Chikatilo, entre otros nombres de una siniestra galería, han servido de inspiración a filmes de todo tipo, desde grandes clásicos u obras de culto hasta olvidables biopics realizados para la televisión o lanzados directamente al mercado doméstico.

Peligros del tiempo real

Alguna vez Andy Warhol puso un equipo de video sobre una pared de Nueva York para que filmara largamente –si no recuerdo mal ocho horas– lo que fuera capaz de captar desde aquel estático punto de vista sobre la lejana vida de la ciudad. Lo conseguido es un mamotreto amorfo, una de las tantas tonterías que hicieron a la celebridad de Warhol para facilitar su ingreso en la historia del arte. Una filmación impersonal, anónima y sin historia, una objetividad indiscutible y sin forma.