Trestesauros500

Sin duda usted ha oído hablar de la vaquita marina. Es uno de los mamíferos marinos más carismáticos, al menos para los mexicanos, pues es endémico de nuestro país (es decir, no se halla en ningún otro sitio en el mundo).

Como si fueran trovadores del mar, las ballenas jorobadas han recitado historias que hasta ahora parecían ininteligibles para los oídos humanos. En otros tiempos, sus vocalizaciones largas, elaboradas y potentes probablemente acrecentaron los mitos sobre el canto de las sirenas, pero en la actualidad, desde una visión científica se vislumbran los primeros indicios para comprender el cifrado de sus versos.

A principios del siglo XIX el hundimiento del ballenero estadounidense Essex por los cabezazos de un cachalote inspiró la novela Moby Dick. Pero desde entonces, ante las pocas evidencias, los biólogos marinos dudaban de que este mamífero marino pudiera realmente embestir con su cabeza. Un nuevo estudio confirma que una estructura de su frente permite a los machos amortiguar los golpes cuando combaten entre ellos.  

La pesca con delfines

Hombres y delfines se han relacionado desde tiempos inmemoriales. Plinio el viejo (23-79 d. C.) Ya menciona, en su historia natural, interacciones en la pesca. Hay registros que abarcan diferentes tiempos y continentes, ejemplos que van desde el mediterráneo al norte de áfrica y australia. Sin embargo, existe un caso único, un tipo de pesca cooperativa entre hombres y delfines, en el estado de Santa Catarina, en el sur de brasil, donde son estos cetáceos quienes dirigen y controlan el trabajo.