Trestesauros500

Con una frecuencia cada vez menor, aparecen en librerías de viejo y puestos callejeros aquellos tebeos de La Pantera Negra ‒así se titulaban‒ que publicó Ediciones Vértice en blanco y negro, a fines de los setenta. Cada vez que los veo, vuelven a mi recuerdo aquellas lecturas africanas de sábado por la tarde, en las que alternaba las aventuras de Kalar, dibujadas por el español Tomás Marco Nadal, con las tempranas peripecias de T'Challa, rey de Wakanda, oculto tras la máscara de Pantera Negra,

La manera de consumir imágenes por parte del público actual, aquejado de eso que llaman déficit de atención (la falta de paciencia y la concentración de un niño de tres años, hablando en plata), ha complicado la existencia del género de suspense, cuya esencia es, precisamente, forzar el temple del espectador para mantenerlo tenso y pendiente.