En el momento de escribir estas líneas, los aficionados al buen cine de acción viven con una renovada esperanza. El reciente estreno de la brillante John Wick: Pacto de sangre (Chad Stahelski), los prometedores tráilers de Atomic Blonde (David Leitch) y Baby Driver (Edgar Wright) y el anuncio de proyectos internacionales con tanto potencial como Triple Threat (Jesse V. Johnson) nos han devuelto la fe en el género, casi haciéndonos olvidar que el panorama todavía está dominado por la chapuza estética y narrativa.



Para el equipo técnico y artístico de El día de la boda el consenso es unánime: una boda es el escenario perfecto para la comedia. “Incluso bajo las mejores circunstancias una boda resulta estresante, divertida e impredecible,” nos dice la protagonista de El día de la boda, Debra Messing. “Nada sale como quieres o esperas. A esto añádele la dinámica de familia y aparecen innumerables situaciones para la risa.”