En las literaturas hispánicas el surrealismo tiene un carácter epigónico y se da en relación a la propuesta central francesa. Por un lado se advierte una impregnación surreal en escritores que no fueron surrealistas de escuela o en obras puntuales como Trilce de César Vallejo, las Residencias de Pablo Neruda, Sobre los ángeles de Rafael Alberti, el lorquiano Poeta en Nueva York y momentos del mexicano grupo Contemporáneos (Novo, Ortiz de Montellano, Villaurrutia, etc.).