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Aunque cultivó extensamente el periodismo, la sociología y la historia, H.G. Wells debe su reconocimiento universal a su labor novelística, especialmente a sus obras de anticipación científica como La máquina del tiempo, La guerra de los mundos, Los primeros hombres en la Luna, La isla del doctor Moreau, etc.

Se reúnen en el presente volumen El bacilo robado y otros incidentes y Cuentos del Espacio y del Tiempo, dos de las grandes colecciones originales de cuentos de H.G. Wells.

De la capacidad fabuladora de H.G. Wells, de su visión de futuro, de su humor e imaginación dan buena muestra las colecciones originales de relatos publicadas hasta la fecha en la colección Avatares.

“Damas y caballeros, interrumpimos nuestro programa musical para dar un boletín especial”, anunció el locutor después del tango "La cumparsita". “¡Los marcianos han aterrizado en Nueva Jersey!”. Así comenzaba el parte informativo con el que la compañía de radioteatro de Orson Welles traspuso a las ondas La Guerra de los Mundos, la novela del escritor británico H.G. Wells.

Edward Shanks fue un autor inglés que se aplicó en los más diversos campos literarios: novela, poesía, crítica literaria y periodismo, además de trabajar como editor de una publicación. The People of the Ruins fue, sin embargo, su única incursión en el género de la ciencia-ficción.

El profesor Samson Cavor (Hector Abbas) es un anciano inventor que ha descubierto la cavorita, una sustancia capaz de neutralizar la atracción gravitatoria. Acompañado por el especulador Rupert Bedford (Lionel d'Aragon), viaja a la Luna a bordo de una esfera recubierta por ese fantástico elemento.

Resulta curioso que en un género como la ciencia-ficción, que, al menos en parte, puede definirse por oposición a lo religioso y místico, esté tan presente una figura tan querida a la religión como es la del mesías.

The Night Land es uno de los libros de ciencia-ficción más peculiares que se hayan escrito jamás. Su autor, el británico William Hope Hodgson, pertenecía al círculo de escritores eduardianos (George MacDonald, Arthur Machen, Lord Dunsany o David Lyndsay) que al final del movimiento prerrafaelista, afectados por el clima de inestabilidad europea y huyendo de la sociedad industrializada, impulsaron el género fantástico.

La Primera Guerra Mundial estalla en 1914, pero la tragedia se venía respirando desde mucho antes. En esta revista hemos visto múltiples ejemplos de novelas que se hacían eco, predecían o contribuían al ambiente prebélico: fue la época en la que floreció el subgénero de las Guerras Futuras.

Las revistas pulp, en su comienzo un fenómeno norteamericano, han recibido tradicionalmente muy mala prensa y habitualmente se les considera como un subproducto literario sin apenas méritos.