graciasportadadefesq

La nueva entrega de la exitosa saga de thrillers llega a España con el título de Saw VIII, aunque su título original es Jigsaw (Puzle), el apodo de John Kramer (Tobin Bell), cerebro criminal detrás de las retorcidas tramas de estas películas.

Tras la temporada cinematográfica estival, con los estrenos de enormes superproducciones, llega lo que se suele denominar temporada de Halloween, que ocupa el comienzo del otoño. Son semanas en las que se suelen estrenar entregas de franquicias populares del cine de terror. Producciones en las que la relación entre el modesto presupuesto y la jugosa recaudación es el sueño de cualquier contable.

El cine de acción. Ay, el cine de acción… Ocupa, más o menos desde los 80, el lugar que solía estar reservado para géneros como el western o las películas de aventuras, que no desaparecieron del todo, pero sí disminuyeron en presencia y cayeron presas de una actitud revisionista o posmoderna.

James Wan es sinónimo de rentabilidad. Hace muchas películas por no demasiado dinero y al público le encantan. A lo mejor usted es como yo, y piensa que sus filmes, con un poco de pulido, serían mejores, pero no es un director malo y su éxito no molesta.

A estas alturas, todos sabemos qué esperar de una película del prolífico y exitoso James Wan: atmósferas espeluznantes, muñecos y sucesión de sobresaltos sin apenas respiro entre uno y otro.

Inspirada en hechos reales, Expediente Warren: The Conjuring nos cuenta la historia de la familia Perron. Después de mudarse a una casa aparentemente idílica, los Perron son perseguidos por una presencia terrorífica que amenaza su vida y que también pone en peligro los lazos que les mantienen unidos. Su única esperanza depende de Ed y Lorraine Warren (interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga), una pareja de investigadores de lo paranormal que acude en su ayuda y lucha contra la entidad maligna que se ha adueñado del lugar.

"Saw 3" (Darren Lynn Bousman, 2006)



Jigsaw se muere, pero se ha dejado el juego más aterrador para el final… Hace dos años, este cerebro sicótico aterró al público de todo el mundo en Saw, haciendo pasar a sus víctimas por espantosos e indescriptibles juegos.

"Saw 2" (Darren Lynn Bousman, 2005)



“Saw era una de esas películas que piden a gritos una segunda parte, porque se quedaron muchas preguntas sin resolver al final de la primera”, explica el productor Oren Koules. “Estábamos nadando entre dos aguas, no sabíamos si la queríamos hacer o no”, añade Mark Burg, el socio productor de Koules. “Pero recibimos tantos emails de gente que quería saber qué había pasado con Jigsaw que simplemente no tuvimos la opción de no hacerla”.

"Insidious" (James Wan, 2010)



Cuesta reducir el voltaje y la tensión del cine de los ochenta, una etapa que nunca dejaremos de reivindicar. Quizá por ello, la generación de cineastas que aprendió a amar el celuloide durante esa década –la de Los Goonies, E.T. y La jungla de cristal– recupera hoy las convenciones de aquellos años prodigiosos.