Trestesauros500

Si ustedes se divierten ahora con las películas de monstruos gigantes, puedo imaginarme que que también eran felices cuando, de niños, leían relatos de caballeros y dragones. La explicación es simple: en el fondo, se trata del mismo género.

A estas alturas, ya ha habido tantos westerns revisionistas, posmodernos o paródicos como westerns canónicos. El certificado de defunción del cine del Oeste se firmó hace varias décadas, pero aun así, el género se sigue cultivando. No es el más popular entre las generaciones jóvenes ‒y aquí debería incluir también a los cuarentones‒, pero sigue teniendo su público.

Este no es el tiempo adecuado ni el momento idóneo para dar rienda suelta a determinados caprichos. A ver, ¿quién tuvo la idea de producir un remake de Amanecer Rojo (1984) justo cuando impera en Hollywood la corrección política? Yendo un poco más allá: ¿a nadie se le ocurrió pensar que la paranoia de la cinta original era asumible gracias al enorme talento narrativo de su director, John Milius?