Iniciación y duelo

Los ríos profundos de José María Arguedas es, a la vez, una novela de iniciación y la descripción de un duelo. La primera es visible –se cuenta el paso de la niñez a la juventud a través de la adolescencia, la relación entre el educando, su padre y sus maestros–; la segunda está implícita y es de carácter ambiguo.

El héroe de la novela presenta algunas peculiaridades que lo distancian del típico protagonista de las novelas educativas o de formación: tiene padre pero no madre, sólo mencionan su nombre los compañeros de colegio – más bien, de pandilla colegial –, ignoramos su apellido – por lo mismo, su ascendencia – y, en cuanto a su padre, figura siempre decisiva en las novelas de iniciación, sabemos que es un hombre vagabundo y, en ese sentido, que carece de uno de los atributos esenciales de la figura paterna: su relación con un hogar.