Warren Beatty, esa especie de Guadiana cinematográfico que desaparece durante largas temporadas y vuelve a asomarse en Hollywood con algún proyecto inesperado, se pone de nuevo a ambos lados de la cámara (encargándose también del guión) con este inclasificable drama (¿cómico?) que transcurre en la órbita laboral del extravagante magnate-ingeniero-piloto-chalado Howard Hughes, papel que se reserva el propio Beatty.

La Historia está hecha con los fracasos y con las victorias. En este cruento episodio de la Guerra de Secesión que enfrentó a los estados de Norteamérica en la segunda mitad del siglo XIX, la victoria moral se apoya en una derrota militar facilmente previsible, y se plasma en la materia especial de la que están hechos los héroes, como Davy Crockett en El Álamo, como Custer en Little Big Horn, como le ocurriría también, en una similar encerrona militar, al recientemente resucitado teniente coronel McKnight en Mogadiscio. Los héroes del Regimiento número 54 de Massachusets entraron en la Historia arrastrados por la ira contra la esclavitud: preferían morir en el combate que vivir privados de libertad y de derechos.

Crítica de "Un golpe de altura" (2011)



La vida del aficionado a las comedias cinematográficas es un continuo prepararse para lo peor. Por fortuna, Brett Ratner desmiente ese prejuicio y presenta una comedia coral con muchos puntos de interés.



La idea de la versión musical de Los productores comenzó en 1998, cuando el empresario de música y cine David Geffen empezó a perseguir a Brooks para convertir la oscarizada película de Brooks, de 1968, en una obra musical.

Aunque su banda sonora aún es motivo de controversia, Lady Halcón es una de esas producciones que reflejan el excelente nivel del cine de fantasía que se rodó en los ochenta.