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Idealización y realidad. Igual que Irlanda se disfraza de Yeats declamando un poema, de Cúchulainn aprendiendo a manejar la lanza con la druidesa Skatsha, o de Barry Fitzgerald (Michaeleen en El hombre tranquilo) repitiendo aquello de "¡Homérico!", usted o yo nos acercamos a lo irlandés para poner el foco en su poesía, en su épica o en su tradición.

Wildeana

"Leyendo y releyendo, a lo largo de los años, a Wilde, noto un hecho que sus panegiristas no parecen haber sospechado siquiera: el hecho comprobable y elemental de que Wilde, casi siempre, tiene razón”. Son palabras de Borges, uno de los innumerables admiradores del dramaturgo, poeta y ensayista Oscar Wilde (Dublín, 16 de octubre de 1854 – París, 30 de noviembre de 1900). Figura esencial de la Inglaterra victoriana, Wilde fue un esteta de compleja personalidad, cuya vida dio un peso añadido a su obra. Pero ¿quién era, realmente, ese Oscar Wilde que ha pasado a la historia como dandy y como mártir?

Salomé

Muchas son las lecturas que provoca Salomé. No casualmente, han imaginado a la princesa de Judea pintores como Gustave Moreau, Tiziano, Henri Regnault, Federico Beltrán-Masses y Georges Rochegrosse.

Marina Pino me preguntó si soy aficionado a los grandes ingleses paradójicos como Chesterton. En mi respuesta me hice un pequeño lío con los nombres de Celso y Orígenes, que se solucionó gracias a la ayuda de Marcos Méndez Filesi. Lo aclaro aquí: Celso escribió hacia el siglo II un ataque a los cristianos, el Discurso verdadero. Uno de los Padres Griegos de la Iglesia, Orígenes, quiso refutarlo en Contra Celso. Lo citó tanto, que garantizó a la posteridad la supervivencia del libro de Celso en el interior del suyo.

La cadena americana de cable Showtime quería su propia serie de terror, igual que AMC tiene The Walking Dead y HBO, True Blood. Para ello confió en John Logan y Sam Mendes, responsables de guión y producción. Así nació Penny Dreadful, cuyo título es una referencia a las historia de terror que se vendían por capítulos, normalmente no de gran calidad literaria, en el siglo XIX y al precio de un penique.

Elijan en las obras completas de Wilde algunos ejemplos sin orden, caprichosamente, sin propósito definido, y comprobaran que propina buena parte de sus pellizcos y bofetadas en la misma mejilla: el discurso de valores dominante en la Inglaterra victoriana.

Oscar Wilde (1854–1900) es para muchos la figura emblemática del dandi inglés. Pero esa imagen del artista del esteticismo extremado también se vincula en el recuerdo a la figura perseguida por la hipócrita moral dominante de su tiempo.



Jack Worthing (Colin Firth) tiene un secreto. Por un lado, disfruta de una vida tranquila y respetable en el campo, donde ejerce como protector de la bellísima (y fabulosamente rica) Cecily Cardew (Reese Witherspoon).

El marques y el sodomita. Oscar Wilde ante la justicia, Merlin Holland, Papel de Liar, 2008, ISBN 9788493667900

De profundis: Balada de la cárcel de Reading, Oscar Wilde, Alianza Editorial, 2011, ISBN 9788420654911.