El drama pugilístico parece ser uno de esos géneros que nunca pasan de moda, aunque el propio boxeo ya no sea algo tan popular como antaño. Lo cierto es que no ha evolucionado demasiado a lo largo de su historia: recordemos que Arthur Conan Doyle, Jack London o Robert E. Howard escribieron no pocas líneas sobre los modernos gladiadores del ring.

Nos habíamos distraído con la espera de otros superhéroes más conocidos, y de pronto, Doctor Extraño nos invita a pensárnoslo dos veces antes de olvidar a los secundarios del panteón Marvel. Y eso que, créanme, la formidable película de Scott Derrickson me ha obligado de reconocer que este personaje fue uno de los que más disfruté hace décadas, cuando descubrí sus cómics casi por casualidad.



Incluso para quien nunca haya estado en París, el nombre de la ciudad es más que una metáfora de la magia, es casi un sinónimo. Woody Allen no podría haber elegido un lugar mejor para su nueva comedia romántica.



Se supone que las bodas son para reunir a la familia y los amigos para celebrar el amor de una pareja, pero para la mayoría de los invitados solteros estas grandes fiestas también son importantes por la barra libre y la posibilidad de conocer a alguien.



Harrison Ford, Rachel McAdams y el realizador Roger Michell nos visitan para promocionar su película Morning Glory, una comedia que explora el mundo de la televisión matinal. Con ellos hablamos de temas tan variados como el periodismo, la ambición y la luz de Manhattan.



Desbordante de entusiasmo y dotada de cierta finura, Morning Glory es una de esas infrecuentes comedias que, aun estando dirigidas a un público masivo, respetan la inteligencia del espectador. La película de Roger Michell entretiene sin altibajos y atesora unas interpretaciones espléndidas. No hay duda de que el productor J.J.Abrams puede sentirse satisfecho.

La mujer del viajero en el tiempo (The Time Traveler's Wife), de Audrey Niffenegger, best seller de 2003, ya tiene adaptación cinematográfica. La mezcla de fantasía, ciencia-ficción y romanticismo sigue dando juego en esta pequeña y correcta película.

A estas alturas de su gira promocional, la emoción aún no ha desaparecido. Robert Downey Jr. y Jude Law se dedican sonrisas y comparten la misma desenvoltura frente a los micrófonos.



Aunque las relaciones entre la política, los lobbies empresariales y los medios de comunicación han sido repetidamente abordadas por el cine, siempre cabe situar este fenónemo en un nuevo contexto. Así lo entiende Kevin Macdonald, el director de La sombra del poder, un thriller bien hecho, de un ritmo notable, en el que afloran ese tipo de complots que, en el imaginario popular, encuentran su respaldo en las teorías de la conspiración.

El juego del matrimonio



El juego del matrimonio (Married Life) llega a las pantallas con dos virtudes inusuales. Se trata de una comedia inteligente, y por si ello no bastara, mantiene nuestro interés con recursos narrativos extraídos del mejor clasicismo.