Trestesauros500

A los seguidores de Agatha Christie no siempre les importa la calidad literaria. Esto es así, aunque sorprenda a algunos. Más de un admirador de la vieja dama del crimen usa los relatos de Christie como un ejercicio intuitivo. Como una partida de ajedrez, si lo prefieren. No es tanto cuestión de asombrarse ante el retrato de personajes y el ritmo narrativo ‒dos virtudes de doña Agatha‒ como de disfrutar ante un engranaje diseñado con primor.



El Diccionario Webster define "Limey" como "palabra de argot para el marinero británico, así llamado debido a la obligación que tenía de ingerir zumo de lima sirviendo en la Marina con el fin de combatir el azote del escorbuto." Sin embargo, en El Halcón Inglés (The Limey), de Steven Soderbergh, el personaje a quien hace referencia el título intenta defenderse de un tipo distinto de escorbuto: aquellos que asesinan a los inocentes.



La película de Bryan Singer narra la principal hazaña de la Resistencia alemana: su intento de asesinar a Hitler y provocar el colapso en el régimen nazi. La citada operación –el llamado Complot del 20 de julio– tuvo un triste final, y sin embargo, no hay nada más épico que el fracaso de un puñado de héroes.