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Cuando este libro fue publicado, hace más de un siglo, causó un considerable impacto en Gran Bretaña. Eran los años de creciente tensión política que desembocarían en la Primera Guerra Mundial y el autor, en términos militares, analizaba con acierto la postura crecientemente agresiva de Alemania. Ésta había integrado las últimas tecnologías en una doctrina militar sistemática, profesional y meticulosa que se complementaba con un adoctrinamiento en el concepto de “guerra lógica”. La combinación de todo ello había hecho que, a finales del siglo XIX, Prusia se hubiera convertido en la principal potencia militar del mundo. Por el contrario, Gran Bretaña se había resistido a reformar sus estrategias, tácticas y tecnología bélicas porque para mucha gente esto hubiera supuesto una inaceptable escalada militarista.

Tras Churchill (Jonathan Teplitzky, 2017) y Dunkerque (Christopher Nolan, 2017), El instante más oscuro bien podría ser la tercera parte de una involuntaria trilogía en la que se narran momentos cruciales de la intervención británica en la Segunda Guerra Mundial.

Dirigentes y dictadores

Estamos habituados a conocer las penumbras de los dirigentes democráticos. Los sigue el periodismo, a veces con un punto de antropofagia. Los elegimos, los queremos, los aborrecemos, se nos parecen.

Últimamente están llegando a las salas de cine varias películas que tratan sobre la heroica resistencia británica durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Casualidad? ¿Efectos secundarios del Brexit? Sea cual sea la razón, aquí tenemos un nuevo film centrado en una de las personalidades más relevantes de la historia de Gran Bretaña: el primer ministro Winston Churchill.

Dunkerque

Soy aficionado al cine de barracón, el de los efectos especiales, capaz de convertir un terremoto en un objeto portátil que se guarda en un bolsillo de la chaqueta. De los cineclubs donde tantos aprendimos el lenguaje cinematográfico elemental, conservé y conservamos la expectativa de ver cómo se inunda Metrópolis, cómo se abre el Mar Rojo, cómo un manto de ceniza desfonda y sofoca Pompeya.

Este hombre es Sir Samuel Hoare, Primer Lord del Almirantazgo y Ministro del Interior en la Inglaterra de los treinta, además de uno de los principales enemigos políticos de Sir Winston Churchill, flamante Primer Ministro del Reino Unido. Un Sir Winston Churchill destinado a llevar las riendas del destino de su país en uno de los momentos cruciales de su historia, cuando Inglaterra se jugaba su razón de ser en una Europa invadida por el fascismo.

"El factor Churchill", de Boris Johnson

Si hubiera que resumir en una sola palabra aquello en lo que coinciden todos los capítulos de este apasionado ensayo, bastaría con decir liderazgo. Una virtud que ha entrado en crisis y que, por muchas razones de las que se ocupa esta monografía, Winston Churchill encarnó con enorme desenvoltura.