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Cada vez mejor, cada vez peor

Hace un siglo, día más o menos, que Paul Valéry dirigió lo que él llamaba “miradas sobre el mundo actual”. Señalo la figura del intelectual que echa una mirada sobre eso que está ahí afuera como si su posición normal fuese de ensimismamiento y reflexión. A menudo, leyendo o escuchando las opiniones similares de otros colegas de Monsieur Valéry, la imagen se repite en mi memoria.

Para quienes siguen disfrutando con los placeres de la vieja escuela (es decir, largas conversaciones en persona, un libro, una película...), este magnífico ensayo de Adam Alter será una confirmación de esa sospecha que algunos compartimos en voz baja: los ordenadores, capaces de facilitar incomporablemente la transmisión de conocimientos o la filantropía, son también el foco de una adicción muy típica de nuestro tiempo.

"Inteligencia Artificial", de Margaret A. Boden

Durante siglos, la humanidad creyó que la inteligencia es la que es, y no otra. Sin duda, la inteligencia venía a ser uno de los dones propios, y casi exclusivos, del homo sapiens. Con sus gradaciones sucesivas dentro del reino animal, esa virtud biológica se situó como el motor del conocimiento humano y como la razón de su adaptabilidad como especie.

En 2011, con solo 26 años y un único libro publicado –El desengaño de Internet: los mitos de la libertad en la red–, Evgeny Morozov (Bielorrusia, 1984) se convirtió en una figura de referencia a la hora de hablar del papel que desempeñan las nuevas tecnologías de la comunicación en nuestro mundo político, económico y cultural.

"La revolución transhumanista", de Luc Ferry

Cuando leemos al filósofo francés Luc Ferry, el asombro ante los avances tecnológicos va tiñéndose de una inquietud que, llegado el caso, él mismo se encarga de excitar. Y es que, a su modo de ver, el transhumanismo ‒ese avance evolutivo que no es biológico, sino digital y mecánico‒ y la economía colaborativa ‒que también tiene un trasfondo digital‒ vienen a prolongar la esencia del humanismo democrático, pero a un precio que no siempre deberíamos pagar.

Más allá de la experiencia tangigle, lo que llamamos iconosfera tiene dos planos: por un lado, los signos de la realidad accesibles a través del arte y los medios de comunicación convencionales, y por otro, esa acumulación de estratos que engrandece, segundo a segundo, el mundo digital.

Máquina, hermana mía

El ensayista Jerry Kaplan abarca en su libro Inteligencia artificial la actualidad y el hipotético futuro de la maquinaria inteligente en la vida humana. Resulta interesante leerlo desde la antropología – filosófica, si se quiere– y la literatura de anticipación. Inteligencia artificial y vida humana. Máquinas que son inteligentes pero ni son humanas ni están vivas. Con todo, pueden llegar a ser nuestras hermanas. Obedientes, incansables, fraternas.

Mientras escribía El Mago Manco (FronteraD, 2015) un equipo de cirujanos y neurólogos implantaron unos electrodos en los nervios mediano y ulnar o cubital del brazo izquierdo del danés Dennis Sorensen.

En el año 2011 tuve ocasión de conocer a Martin Roesch, el fundador de Sourcefire, actualmente arquitecto jefe de seguridad en Cisco Systems. En una pequeña conferencia muy esclarecedora sobre software malicioso, el señor Roesch nos dejó una conclusión abrumadora: "Esto es una guerra y la estamos perdiendo muy deprisa".

Ghost in the Shell se consolidó dentro de la mitología pop casi desde su lanzamiento por parte de la editorial Kodansha ‒luego replicado por Dark Horse en Estados Unidos‒ durante el mes de mayo de 1989, en las páginas de "Young Magazine".