graciasportadadefesq

Es el único de los tres meteoritos recolectados en la península ibérica en el siglo XVIII que se conserva. Cayó en noviembre de 1773 en los alrededores del Real Monasterio de Sigena, Huesca. Ingresó en el Real Gabinete de Historia Natural en 1774 y fue el primer meteorito de la colección de geología. Hoy puede verse en la Sala de Meteoritos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).

Investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, liderados por un biofísico español, David Martínez Martín, fabricaron un dispositivo para medir el peso de células vivas individuales y monitorizar en tiempo real cómo va variando. Además de sus posibles aplicaciones en biomedicina, el avance ha permitido descubrir que las células están constantemente modificando su masa.

El 22 de febrero de 2018, España se convirtió en el tercer país europeo con la capacidad de observar la superficie terrestre vía satélite. Todo ello gracias al satélite español PAZ, cuyo radar de alta resolución vigila nuestro planeta día y noche, y con todo tipo de condiciones meteorológicas.

Una vez culminada la primera circunnavegación de la Tierra, una vez que aquellos primeros dieciocho hombres desembarcaron en las arenas sanluqueñas, una vez que la noticia se expandió como la pólvora por todas aquellas tierras europeas abiertas, por primera vez, al mundo, fueron muchas las naciones que se afanaron en intentar encontrar una ruta alternativa para llegar a las islas de las especias.

Fue uno de los padres de la aeronáutica en España, se carteó con Einstein y rechazó ofertas de trabajo de la NASA. El ingenio de Emilio Herrera (Granada, 1879–Ginebra, 1967) concibió “el atuendo de los navegantes que en los futuros paseos por la estratosfera podremos admirar brillantes y deslumbradores”. La Guerra Civil destruyó su creación y le obligó a emigrar a Francia, donde fue presidente de la Segunda República en el exilio. A pesar de todo, sigue siendo uno de los grandes desconocidos de la Edad de Plata española.

"De nuestra acción pacífica, casi nadie sabe nada y hasta ilustres políticos han dado muestras de ignorar que en el Protectorado, y a costa del presupuesto del Protectorado, se atiende también a los estudios científicos e históricos relativos a nuestra zona, a las obras públicas y a la agricultura.” Ángel Cabrera Latorre, “En las ruinas de Tamuda”. Alrededor del Mundo, 23 (1921).

En el Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales, denominado Real Gabinete de Historia Natural al ser fundado por Carlos III, se custodian más de trescientos documentos relativos a la correspondencia entre el Conde de Floridablanca y los directores del mismo, Pedro Franco Dávila y José Clavijo Fajardo, durante los quince años en que el Conde fue Secretario de Estado del Rey Carlos III.

Coincidiendo con una exposición de paisajes sobre Goethe, se ha celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, la ‘Semana de Goethe en el cine’. Entre otras, se pudo ver la cinta Clavigo, versión para la televisión alemana en 1970 por Marcel Ophüls y que tiene como protagonista la figura de José Clavijo, quien por un tiempo fue Vicedirector del Real Gabinete de Historia Natural, el actual Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Desde hacía tiempo, a modo de adelanto y en calidad de amigos, pudimos disfrutar de algunos de los interesantes capítulos de esta gran obra [de Miguel Villena, Javier Sánchez Almazán, Jesús Muñoz y Francisco Yagüe, con prólogo de Emiliano Aguirre] . En noviembre [de 2008] disfrutamos de la totalidad de ella.

La larga historia del Museo Nacional de Ciencias Naturales hace que estas líneas se dediquen a la reflexión sobre su papel actual y las posibilidades futuras como institución museística y su clasificación como Museo Nacional. Conviene, pues, hacer un breve recordatorio de la definición de Museo, de las funciones que la legislación española le otorga, para ahondar en ese concepto de Nacional, que lo diferencia y destaca en el panorama de los Museos Estatales.