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A través de cuatro retratos podemos hacer un breve recorrido por la creación y desarrollo del Instituto de Radiactividad de Madrid en los primeros años del siglo pasado. Pertenecientes a la colección de instrumentos científicos y bellas artes del Museo Nacional de Ciencias Naturales, son una muestra de la tradición pictórica retratística de la época y, desde hace unos meses, están expuestos en la parte administrativa del edificio del MNCN.

Lo inventaron ellas

En el escenario donde se representa la historia de la ciencia, poco espacio queda reservado para las mujeres. Las dificultades para acceder a la educación, los límites que coartaban sus derechos y el rechazo social hicieron invisibles las huellas que muchas mujeres dejaron al conocimiento científico.

La historia de la ciencia está llena de nuevas teorías que iban a revolucionar el conocimiento humano y de las que ahora ya nadie se acuerda. Edgar Allan Poe dejó a un lado sus cuentos de terror y escribió en 1847 Eureka, un libro en el que se proponía “hablar del Universo físico, metafísico y matemático; material y espiritual; de su esencia, origen, creación; de su condición presente y de su destino”.

La magnífica cinta El marciano (The martian, del gran director Ridley Scott, desastrosamente traducida como Misión rescate para su exhibición en México) es, como expresé en Twitter, un hermoso himno al poder de la ciencia y la tecnología.

Los mitos de la ciencia incluyen esa versión rancia y obsoleta de su modo de trabajo (el "método científico"): observación, hipótesis, experimentación, comprobación, teoría, ley… Como si los científicos actuaran siempre de manera perfectamente ordenada, metódica y racional.

Siempre que se intenta marcar límites entre la ciencia y otras disciplinas que pretenden ser parte de ella, pero que no son aceptadas por el grueso de la comunidad científica reconocida, se desata un debate. Y salen a relucir palabras como "intolerancia", "cerrazón", "fundamentalismo", "dogmas" o "inquisición".

Científicos… ¿locos?

La imagen popular de los científicos, que vemos en novelas, películas, caricaturas ¡y hasta anuncios! —ya se ha comentado aquí— suele ser la de un personaje raro, despeinado y distraído. El típico científico loco.

Datos

En la era de computadoras y comunicación en que vivimos, parece fácil distinguir entre la realidad sólida del mundo físico y la realidad virtual del mundo de computadoras, internet y videojuegos.

La idea de ciencia suele estar asociada con la de certeza. Se dice que algo está "científicamente comprobado" cuando se quiere dar a entender que es indiscutible, seguro. Y sin embargo, en ciencia la certeza es algo muy poco común. Se habla más bien de probabilidades, posibilidades, riesgos.

Quienes desconfían de la ciencia —porque la ven sólo como fuente de riesgos, porque buscan sustituirla por dogmas religiosos, o porque viven de vender fraudes a los que ésta se opone— frecuentemente buscan desacreditarla.