La lectura de este libro ha de resultar placentera ‒y emotiva‒ para todo amante de la vida salvaje. Resulta sumamente evocador el modo en que Nick Jans desgrana esta historia con cierto tono de fábula, protagonizada por un imponente lobo negro, de prodigioso comportamiento.

El lobo es un animal que levanta pasiones, se organiza en manadas que establecen relaciones complejas y en nuestra sociedad se convirtió en un símbolo de la conservación ambiental gracias al trabajo de personas como Félix Rodríguez de la Fuente.

Crítica de "Infierno blanco" (2012)



En Infierno blanco (The Grey), el director Joe Carnahan y el actor Liam Neeson aportan un nuevo título a un subgénero en desuso: los llamados natural horror films, idóneos para sentir escalofríos bajo la amenaza de tiburones carniceros, osos en busca de presas humanas o, como aquí sucede, lobos defendiendo su territorio a dentelladas.

"Infierno blanco" ("The Grey", 2012)

En Infierno blanco, el personaje de Liam Neeson es el líder de un indisciplinado grupo de trabajadores de una refinería cuyo avión se estrella en las remotas montañas de Alaska. Los supervivientes, expuestos a heridas mortales y un tiempo inclemente, disponen de pocos días para escapar de los gélidos elementos (y de una feroz manada de lobos cazadores) antes de que sea demasiado tarde.

"El lobo", de Joseph Smith

El lobo es una novela singular que embarca al lector en una travesía inolvidable por un paisaje desolador y lo obliga a ver el mundo a través de los ojos de un cazador, con todo su salvajismo, terror y magia.