En el extremo norte de Broadway, donde la punta de la isla de Manhattan comienza a estrecharse entre los ríos Hudson y Harlem, está enterrado el gran naturalista estadounidense John James Audubon.

 saltamontes rosa brillante y una araña con forma de sombrero de mago con increíbles dotes para el camuflaje; plantas que sangran y orquídeas que recuerdan a la representación del diablo junto a un par de animales con cientos de pies son algunas de las Top10 descubiertas el último año.

A la hora de hablar sobre biodiversidad y reflexionar sobre su protección, hay pocas figuras tan destacadas como Quentin Wheeler. Entomólogo, taxónomo y columnista de prensa, Wheeler suma dos cualidades imprescindibles en este ámbito: un gran prestigio científico y un claro talento para la divulgación.

Clasificar

El ser humano —y también muchos animales— tiende, de manera natural, a clasificar. Clasifica a sus congéneres en machos y hembras; en jóvenes, adultos y ancianos; en grandes y pequeños, y de muchas otras maneras. Clasifica a los seres que lo rodean: en animales (domésticos, ganado, aves y depredadores) y plantas (de ornato, hortalizas y malezas).

En biología los animales tienen nombre y apellidos. Organizar el mundo natural no ha sido tarea fácil. Carlos Linneo propuso un sistema binominal de nombrar a los organismos. El primero designa parentesco y lo comparte con organismos semejantes. El segundo, sólo se le aplica a él.

En cada centímetro cuadrado del planeta que habitamos bulle la vida. En el suelo fértil, en cada milímetro cúbico de agua de un estanque, de un río o del mar; en el dosel de un árbol de un bosque tropical o templado, o incluso en los hábitat más extremos como las fosas marinas, los manantiales termales o la superficie de las rocas de la Antártida bulle la vida y se pueden encontrar organismos vivos.

Aphonopelma johnnycashi no canta ni escribe canciones, pero esta tarántula nueva para la ciencia adopta el mismo nombre que el cantante Johnny Cash por dos razones. Los machos adultos adquieren un color negro, lo que recuerda a la vestimenta del artista, también conocido como el “hombre de negro” (“Man in black”) por sus atuendos oscuros y el nombre del álbum (y canción) lanzados en 1971.

Desde que tenía doce años, el aracnólogo alemán Peter Jäger es fan del recientemente fallecido David Bowie: “Era mucho más que un gran cantante”, confiesa el científico, entristecido por no haberle podido conocer en persona. Sin embargo, su nombre quedará siempre unido al del artista británico: en 2008 llamó a una nueva especie de araña en honor a su ídolo, que tocó en los años 70 junto a la banda Spiders from Mars. 

La clasificación zoológica de este conejo tiene, si no un título de nobleza, al menos su tarjeta de visita. ¿Qué es esta criatura? Para la mayor parte de los lectores y de los aficionados al diseño, es la inconfundible mascota de Playboy: un roedor que luce una sofisticada pajarita, ideado por el director artístico de la revista, Art Paul.

En enero de 2012 circularon por internet noticias sobre la descripción de una nueva especie de tábano, el Scaptia beyonceae. La descripción técnica de la nueva mosca fue publicada en el 2011 en el Australian Journal of Entomology y seguramente no habría llamado la atención de la prensa de no ser porque el nombre de la especie fue acuñado para honrar a Beyoncé Knowles, la cantante y compositora conocida por su escultural fisonomía, descrita por la prensa de espectáculos como “bootylicious”. Bryan Lessard, el entomólogo que descubrió la nueva especie, explicó a los medios que la parte posterior del abdomen del tábano, con su llamativa coloración dorada, fue lo que le recordó a la diva norteamericana, y que además su intención fue mostrar el lado divertido de la taxonomía